Deseos de Año Nuevo
Hoy es el último día del año y —sin duda como siempre ha sido— a algunos panameños les fue mejor que a otros. Ojalá que el 2015 haga renacer en los corazones de todos, la esperanza de mejores días para nuestra familia y para el país en general.
En el plano político, el año que fenece a la medianoche de hoy fue muy movido. Tuvimos elecciones generales, acontecimiento que se da cada cinco años en el país, en el que emergió como triunfador el señor Juan Carlos Varela.
También fue un año de impugnaciones, dimes y diretes entre políticos, escándalos, elecciones parciales y un largo etcétera.
Lo cierto es que los panameños esperamos más de nuestros políticos y gobernantes, aspiramos a que se desprendan de su proverbial mezquindad y sectarismo y gobiernen pensando en todos los panameños y no solo en un sector social.
Aspiramos a que de una vez por todas se investiguen las denuncias de corrupción, pero sin terrorismo judicial o circos mediáticos. Aspiramos a que la ampliación del Canal transcurra con la debida normalidad y que tanto trabajadores como contratistas dejen de pensar en intereses de grupos y piensen en Panamá.
También aspiramos a que haya mayor esperanza de mejoras a las condiciones de vida de los pobres de la patria. Aspiramos a que se detenga la inminente botadera de empleados públicos y que hoy ellos puedan pasar su Año Nuevo sin incertidumbre de lo que le depara enero de 2015.
Queremos que el actual gobierno cumpla con todas sus promesas de campaña. Tenemos la esperanza de que lo haga en el 2015, a pesar de que hasta donde la comunidad ha observado, las promesas se las han pasado por “salvada sea la parte.”
Debemos hacernos el firme propósito en el 2015 de ser más solidarios con nuestros hermanos, ser más críticos e interesados en lo que suceda en el país que nos pertenece a todos, y sobre todo aprender a disentir sin odios ni rencores.