El perdón de pecados ajenos
En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» en nuestro sitio www.conciencia.net: «Toda mi familia ha padecido cáncer. Cuando ellos están
/
En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» en nuestro sitio www.conciencia.net:
«Toda mi familia ha padecido cáncer. Cuando ellos están en estado terminal, siempre le he pedido a mi Dios que les perdone los pecados y que se acuerde de ellos, y ha [dado resultado]. Mis familiares han descansado en paz al otro día de yo elevar mi plegaria.
»No sé si lo que hago está mal, pero siento que mi Dios me escucha y me ayuda de verdad; porque ver sufrir es muy duro. Espero no estar cometiendo un error con mis actos y oraciones.»
Este es el consejo que le dio mi esposa:
«Estimado amigo:
»La oración no es una fórmula mágica que asegura que siempre recibiremos lo que pidamos. Dios sabe lo que más nos conviene a cada uno, y contesta nuestras oraciones diciendo: “Sí”, o: “No” o: “Espera.” Cuando cultivamos una relación personal con Jesucristo, aprendemos a confiar en que Dios ha de contestar nuestras oraciones para nuestro bien, aun cuando no nos gusten ni comprendamos las razones.
»Algunas personas solo buscan a Dios cuando están desesperadas. No le han pedido a Cristo que sea su Salvador y su Señor, y no han cultivado una relación personal con Él. Conciben a Dios como un Santa Claus, con quien uno habla solo cuando quiere algo. De ahí que, si no reciben lo que piden, se enojan y culpan a Dios por todo lo malo que sucede.
»Usted dice que le pidió a Dios que perdonara los pecados de sus seres queridos. Juan el apóstol y otros escritores bíblicos dejan en claro que cada uno de nosotros tiene que pedirle a Dios que perdone sus propios pecados.
»Usted también dice que piensa que Dios lo escucha. Dios sí nos escucha a cada uno, pero espera que lo escuchemos también a Él. Nos habla de muchas maneras, incluso por medio de la Biblia y de nuestra conciencia. Muchas personas quieren que Dios las escuche, pero no tienen ninguna intención de escucharlo a Él. ¡Hágale caso hoy mismo! Permítale que Él le hable a su conciencia.»