Espera que no termina
H an pasado dos semanas y no he compartido con mis amigas, las Damas Rosadas del Hospital de la CSS, por ende, tampoco he visto a mis amigos, los pacientes de la Sala de Cardiología, a quienes llevo ese mensaje de paz y esperanza que necesitan, mientras transcurren los días en espera de esa cirugía que les permita recuperar su salud.
Son hombres y mujeres que tienen meses de esperar la cirugía, pero por diversos inconvenientes, les han pospuesto sus operaciones, entre ellos, los aires acondicionados de los quirófanos, que no logran alcanzar los niveles de calidad exigidos; mientras se toma una decisión, sus laboratorios y otros requisitos que se les exigen antes de la intervención caducan, tema que les preocupa, pues qué difícil es conseguir un donante de sangre, y más si es de plaquetas.
Recientemente, los vi en los noticieros reclamando esa cirugía de corazón abierto, que la mayoría está esperando. Ven pasar el tiempo y no reciben una respuesta. Se desesperan, pierden la tolerancia, quizá hasta ese mensaje de esperanza que les transmito, en el que les pido esperar el tiempo de Dios, el cual pierde veracidad, pues la espera hace que hasta la fe se quebrante.
La salud de toda persona está determinada por la herencia genética y por factores externos, como la alimentación y la calidad de vida; muchos de estos pacientes han tenido la suerte de que los médicos han logrado estabilizarlos, pese al diagnóstico que presentan, pero, ¿hasta cuándo van a poder soportar?, razón por la cual se hace necesario que las autoridades tomen una decisión pronto, que permita atender la mora quirúrgica existente. En otrora, en mi Panamá, el país de las oportunidades, las cirugías se realizaban en nosocomios privados, con personal de la CSS, mientras se acondicionaban los salones de operación.
A las autoridades que les compete tomar una decisión sobre este tema, les pido que definan esta situación, las enfermedades crónicas como la diabetes y cardiacas lamentablemente están en incremento, en el hospital solo tienen una muestra de la población afectada, por las avenidas del país circulan miles de ciudadanos que desconocen su padecimiento, de manera que suspender las cirugías pasa a ser una espera que no termina; afronten la situación, el éxito no se mide por lo que se logra, sino por los obstáculos que se enfrentan y superan en el camino.