Feria del Libro
Redacción
En esta era del internet y las nuevas tecnologías, pareciera que el libro va en declive, pero no es así, y la prueba es el éxito que año tras año obtiene la Feria del Libro, que en su décima versión tuvo como país invitado a México, una de las mecas de la cultura de América Latina.
El evento ferial, en el que se dieron cita miles de panameños y extranjeros amantes de los libros y otras manifestaciones artísticas, ya ocupa un lugar de prestigio a nivel internacional; prueba de ello es que año tras año recibe la visita de escritores, poetas e intelectuales de los cuatro puntos cardinales, que ven en la feria local un referente y plataforma ideal para la difusión de sus obras.
Bien por la actividad y todo lo que representa, ya que el grado de cultura de un país se mide no solo por la educación formal, sino por los hábitos de lectura de sus habitantes y por la cantidad de librerías y bibliotecas existentes.
Es por ello por lo que al lado de la noble iniciativa resulta chocante algunas distorsiones, como por ejemplo el elevado costo de entrada al evento y la actitud de algunas empresas que no entendieron que el concepto “precio de feria” implicaba comprar a costos más bajos. Es cierto que hubo algunas que tenían libros a precios muy asequibles, pero fueron la minoría.
El señalamiento es constructivo. Ojalá el próximo año nos encontremos con libros verdaderamente baratos y con un precio de entrada que permita a más panameños asistir a este excelente evento ferial.