Gala del Canal
Redacción
La reversión del Canal de Panamá fue una lucha generacional y una especie de religión que unió a los panameños, por eso la gala para celebrar los 100 años de la vía acuática, ha sido considerada elitista.
Si bien es cierto que la Autoridad del Canal (ACP) realizó a lo largo del año una serie de eventos previos a la gran celebración de anteayer, el pueblo no fue invitado a la gran fiesta.
Sin duda hay que reconocer que la gala fue espectacular y estuvo a la altura del evento, pero eso había que compartirlo, vivir la historia en carne y hueso y no limitarlo a 2 mil espectadores mientras que el resto del país seguía el show por televisión.
Panamá tiene ahora espacios abiertos para celebrar ese tipo de eventos: la Cinta Costera, la Ciudad del Saber y el propio sector de la administración del Canal, por lo que resulta difícil explicar porqué se optó por el limitado centro Figali.
Solo hay que revisar la reacción que el evento provocó en las redes sociales de Twitter y Facebook. El panameño común resintió una especie de nueva vigencia del rechazado "Silver Roll" y "Gold Roll", que imperó por décadas en la antigua Zona del Canal, cuando los panameños y los negros, eran discriminados.
La ACP debe asimilar el mensaje y entender que no pueden constituirse en un ente aparte del resto del país, porque eso los panameños lo rechazan.