Infiernillo político
Bueno, bueno, hasta donde se tenía entendido, Gucci era sinónimo de una prestigiosa patente del mundo de buen gusto, pero, desde nuestro mundo cibernético, la palabrita precisa al perro de la viceministra del que te mides desarrollo comunicativo, o sea la presuntuosa ex “miss”.
Por cierto, que la liebre saltó del sombrero del mago cuando dos exfuncionarios (los SPI negaron eran de ellos) denunciaron haber sido destituidos al negarse a sacar a pasear y desbeber (hacer pis, pues) a la susodicha propenda. No se dijo si recogían el pupito.
De paso la denunciada saltó a decir que los funcionarios eran por contrato que se les venció y no se les renovó (con 1,500 mensuales) aunque no aclaró si Gucci viajaba en auto oficial y con guardaespaldas ni cuántos funcionarios hay en condición interna.
Tampoco aclaró sus múltiples viajes y en “first class”. Ciertamente la chica es poderosa.
Eso está como el aparecido de Mimito, quien insiste en la seguridad de que en el 2019 va a ser llevado a Las Garzas (serán las de Pacora, ¿o no?)
Aumentan las críticas a las reformas electorales con los poderes dictatoriales a los tres chiflados tribunalicios electoreros. En las pasadas elecciones perdieron toda credibilidad. Pretender reemplazar la voluntad popular.
Hay un movimiento para eliminar licitaciones abreviadas. Así el miviose chelecu usó 500 milloncejos de techos de hartanzas.
Oso perezoso insiste en destruir al PRD utilizando al socio Martincito, como “está haciendo con cidiáticos a través de otros entregados. Sabe que el ñamenismo con su bebé que derrama el balde no sube la loma.
Tal vez por eso del caso de Gucci pasa afectar al Alcibiades, un excelente ministro y verdadero panañemista para que no gane la Secretaría General del partido.
Tanto lío armaron con los radares de Finmecanica (hasta al “Muli” lo metieron preso por eso) y pusieron al embajador de Italia (quien como director de un medio inventó un escándalo por el contrato a anunciar que no hubo nada incorrecto y que seguían negociando con la empresa.
Gucci y esto llevó al oso perezoso a un punto negativo en la encuesta leopodlina colocándolo como el peor de todos los mandatarios. Ojo, pues.
Para el estadista y escritor inglés Benjamín Isaac Disraez, todos vivimos en un círculo.
Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos que el próximo jueves habrá más.