Infiernillo político
Bueno, bueno, deprimente, muy deprimente por decir lo menos, el triste espectáculo dado por los mal llamados docentes panameños, bailando (menos mal que no como Dubosky y Mr. Fox) porque se iban a 72 horas de holgazanería, a costa de las futuras generaciones.
Por cierto, que la Yadira (árbol de Navidad) nos decepcionó con su arrebato aberrante de: “money, money, money”.
De paso, lo mismo con el dirigente Diogenes (no sé si este anda con una linterna buscando un hombre), arrogante, diciendo que el Gobierno debía cumplir con su compromiso y darles el billetón, sin ellos dar nada a cambio.
Claro que esto se debió a la inepta e irresponsable ministra del nomeduca que les exonera de cumplir con su serio compromiso de ofrecer educación de primera para la formación de los panameños a cambio de un aumento escalonado.
De esto se aprovecharon los desvergonzados para insistir en el aumento, pero sin elevar el nivel educativo. La Unipan (que no es necesariamente un modelo de formación de primera) insiste en que los bachilleres salen con severas deficiencias en materias fundamentales. Eso nos revela la clase de panameños que estamos preparando.
La empresa privada señala, a su vez, la deficiencia de los jóvenes profesionales salidos de la Unipan.
Por supuesto que ello no ocurre en la educación particular, en la que sí están formando adecuadamente.
Ello nos lleva a un sistema de castas, en el que quienes contaron con los recursos para costear su formación ocupan los cargos, mientras los demás van, tal vez, a un mercado informal, posiblemente si es que cuentan con la habilidad para ello.
O al final nos llevarán a trabajar con foráneas, cosa que ya está ocurriendo.
Los chamos dicen ser más de un millón aquí, igual que los paisas, y si vamos por la Cinta Costera, nos damos cuenta de la gran cantidad de foráneos que hay. Incluso manejando taxis y vendiendo platos de sus países (y sin cumplir con requisitos sanitarios).
Quitémonos aquella frasecita del escudo pro mundi beneficio y tornémosla nacionalista.
Para el escritor y estadista francés Alexis de Tocqueville, más que las ideas, a los hombres los separan los intereses.
Bueno, eso es todo por hoy, pero tranquilos, que el próximo jueves habrá más.