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Investigación

Por: Redacción -

Lo sucedido en el Centro de Cumplimiento de Menores, donde se produjo un incendio que mantiene entre la vida y la muerte a cuatro internos, reclama una investigación exhaustiva.

Esa expresión de salvajismo es un reflejo de lo que se vive en las cárceles del país y en muchos sectores donde impera la violencia.

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Lanzar un colchón incendiado dentro de una celda, es condenar a la muerte a los que estén dentro de ella.

Para colmo de males, es cuestionable la actitud de policías o custodios, que una vez ocurrido los incidentes hagan comentarios denigrantes contra los afectados.

La tragedia en la cárcel de Menores, es la investigación debut para las nuevas autoridades del Ministerio Público.

Los hechos reclaman una instrucción sumarial eficiente, profunda y rápida para que les caiga todo el peso de la ley a los responsables de hechos como los ocurridos el lunes en el centro de cumplimiento de Tocumen. Sólo a una mente torcida que no respeta la vida de nadie, se le puede ocurrir lanzar un colchón incendiado a compañeros que permanecen encerrados.

De igual modo, debe haber acciones ejemplares para los funcionarios que hacían mofa de lo sucedido, cuando su deber era actuar de manera rápida para auxiliar a los afectados y evitar cualquier intento de fugas de los responsables del incendio.

Ahora le toca al Ministerio Público actuar frente a un hecho que nunca debe repetirse, porque aunque se esté preso, hay que respetar los derechos de los detenidos y sobre todo la vida.

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