Liderazgo con respeto

Por: Carlos Adolfo Lopez Zuñiga -

En un día habitual de trabajo, fui notificado que un grupo de estudiantes se habían salido de los linderos de su colegio y se pusieron a protestar en la calle por diversas situaciones que pasaban en su centro de estudios. Inmediatamente negocié con ellos y logré que ambas partes dialogaran dentro de la escuela, y antes de llegar a mi oficina me encuentro la situación de que los estudiantes nuevamente están en las calles protestando y con más fuerza. Pero qué había sucedido en tan corto tiempo que provocó este caos, y la respuesta la encontré en la falta de respeto, la encontré en una persona que teniendo la responsabilidad de liderar a seres humanos (profesores y estudiantes) no lo hace con el compromiso y responsabilidad que se debe asumir al aceptar tan delicada posición.

Respeto no es más que la consideración de que alguien o incluso algo tienen un valor por sí mismo. Un líder no debe confundir el respeto con otro comportamiento en particular, como los buenos modales o el ser amable, porque el respeto es algo diferente a lo citado, es una actitud.

Para mantener un clima organizacional armónico, es necesario que el líder trace la línea del respeto. El respeto exige un trato amable y cortés; el respeto es la esencia de las relaciones humanas, de la vida en comunidad, del trabajo en equipo, de la vida conyugal, de cualquier relación interpersonal. No se puede concebir la idea de que un gerente lidere a un grupo de personas tratándolos como delincuentes o personas inferiores a él.

En mi trayectoria profesional, he sido testigo de grandes manifestaciones por profesionales inconformes por malos tratos, de poblaciones revelarse de sus gobernantes y de notables sabotajes a lo interno de organizaciones, solo por el simple hecho de no querer en el puesto a un líder irrespetuoso. Toma este consejo en cuenta y mira los resultados. [email protected]

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