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Los niños, la mentira y el robo

Por: Hermano Pablo -

En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos:

«Tengo un niño de seis años que es muy inteligente y muy extrovertido. Siempre me pide dinero; muy pocas veces le doy (solo cuando puedo). En estos días llegó de la escuela comiendo helado, y yo no le había dado dinero. Le revisé los bolsillos y, para mi mayor sorpresa, tenía unos billetes...

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Luego de decirme varias mentiras, me dijo que los había sustraído de una cajita donde guardo un dinero. Eso me entristeció mucho. No le pegué porque le prometí que si me decía la verdad, no le pegaba.

También me confesó que era la segunda vez que lo hacía.... Eso me preocupa mucho. ¿Qué me aconsejan?»

Este es el consejo que le dimos:

«Estimada amiga:

Lo más importante de la información que nos dio es la edad de su hijo, ya que nuestra respuesta a su caso sería muy diferente si su hijo fuera mayor. Pero a los seis años de edad, los niños (aún los que son muy inteligentes) no tienen la capacidad intelectual de comprender cuestiones morales tales como la mentira y el robo. Los expertos en el desarrollo de los niños sostienen que un niño de seis años no puede distinguir del todo entre la realidad y la fantasía.

La Biblia enseña que todo ser humano nace con una naturaleza pecaminosa. Un niño toma decisiones que son malas moralmente, como cuando miente y cuando roba, desde muy temprana edad; pero Dios no lo juzga culpable de ese pecado hasta que tenga la madurez necesaria para comprender y razonar. Mientras tanto, Dios le da al niño padres que tienen la responsabilidad de enseñarle a distinguir entre el bien y el mal, y de disciplinarlo con el fin de ayudarlo a escoger lo bueno y lo que no ha de hacerle daño.

Dele un abrazo a su hijo de nuestra parte.

Linda y Carlos Rey».

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