Luto en las calles
El inusitado incremento de hechos de tránsito con el consiguiente saldo de víctimas fatales es una situación que debe llamar la atención de las autoridades relacionadas al sector transporte, ya que por lo general se encuentran involucrados los llamados “buses piratas” que más que un paliativo a la crisis de movilidad pública, se han convertido en parte de la problemática.
El pasado fin de semana hubo al menos ocho víctimas por accidentes vehiculares, lo triste es que inocentes son los que pagan las consecuencias de la irresponsabilidad.
El gobierno, a través de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre debe actuar enérgicamente para impedir que se repitan estos hechos donde corre sangre inocente.
Los buses llamados piratas deben de ser sacados de circulación si no cumplen con preceptos mínimos de seguridad, lo que implica verificar que el conductor tenga la licencia adecuada vigente, que no tenga infracciones pendientes y sobre todo un examen anti doping.
Igualmente, que el vehículo esté en condiciones mecánicas óptimas, que tenga extintores, llantas adecuadas, señalización, incluso debería limitarse la cantidad de pasajeros y proveerse de un equipo de primeros auxilios.
Sabemos que estos buses son “un mal necesario”, mientras el gobierno no se ponga los pantalones y acometa con energía la reorganización del transporte público, pero si van a existir por lo menos que sean obligados a cumplir con reglamentos mínimos de seguridad.
Dentro de los accidentes destaca el factor humano, como el principal en los hechos de tránsito, por lo que hay que apretarles las tuercas a estos conductores, para que sean responsables, ya que lo que transportan son vidas humanas.