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Mario Calvit, en la pintura panameña...

Por: José Morales Vásquez [email protected] -

El Heraldo, 7 de octubre de 2000, publicó 7 obras del maestro, entre ellas dice Ernesto Endara: "Se sentó en un pequeño sofá del estudio y yo me encargué de ir colocando los cuadros frente a nosotros… -Paisajes, caballos y personajes-. ¿Qué son estos paisajes, Mario? -¿Qué te parecen a ti que son? -me devuelve la pregunta. -Pues, una manga de mar que penetra en un estero. Sí -me dice pensativo- pero también es una síntesis, un diálogo con la luz.

Explícame, Mario, ¿qué síntesis, qué diálogo con la luz?...

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Y Mario desata la lengua. -Como sabes, la oscuridad, lo negro, es la imposibilidad de reflexión del color; mientras que la luz y en lo blanco se cobijan todos los colores. Pues bien, administro la luz en mis paisajes hasta graduarla al placer de las retinas, librándome así de la anarquía cromática. Mira, yo permito que la luz entre -sin ello no habría colores-, pero no a raudales, por eso puedes ver que prefiero los atardeceres. En este y en aquel cuadro se aprecia bien. Es una luz que no detalla, antes por el contrario, difumina.

La Prensa / domingo 15 de octubre del 2000/ Daniel Domínguez escribe - Calvit: Tradición y compromiso.

La madre de Mario Calvit fue una humilde artesana del tejido. Sus manos y su fiel máquina crearon hermosos bordados de flores. Aquella devoción por el trabajo la aprendió su hijo, quien por cinco décadas ha plasmado en sus cuadros la espuma del mar y el cielo azul, el verde de la tierra y la luz que irradian los seres humanos… Su tiempo de vivir en Antón enmarcó profundamente su paleta. Por eso sus pinturas conservan el olor de la campiña y la tranquilidad de una orilla de playa. Como amante de los senderos y la naturaleza, también aprendió a querer los caballos, animales nobles y amigos que acompañan las labores del campesino.

Realismo elegante

Más de un pintor opinó sobre Mario Calvit, y sus pareceres se pueden encontrar en el catálogo que elaboró el Museo de Arte Contemporáneo con motivo de esta retrospectiva.

Manuel Chong Neto: "Escultor que abre nuevos caminos. Pintor que ha incursionado desde lo abstracto a un realismo elegante con toque surrealista".

Alfredo Sinclair: "Artista versátil y preocupado en investigar nuevas posibilidades".

Antonio Alvarado: "Tremenda producción artística y su participación en el proceso artístico contemporáneo en este país, sobre todo en el abstraccionismo".

Raúl Vásquez: "Es tan importante, "uno de esos ejemplos a seguir".

David Solís: "Artista auténtico, comprometido con su propia visión del mundo".

Amalia Tapia: Cuando veo una obra de Mario Calvit, leo poesía porque este artista tiene un dominio de una línea con nervio, de volúmenes y texturas, en los que a través de sus paisajes y personajes mágicos recoge una tradición seria y comprometida de lo que es un verdadero maestro".

El Panamá América del domingo 11 de mayo del 2003/ Estilo de vida/ Elizabeth González escribe: Calvit y la nostalgia de "Los nuevos entornos"

"Me considero buen observador a través de los recorridos, en donde tomo los detalles que conllevan sus temáticas", dice este maestro, en cuya obra es notoria una gama de colores terrosos, resaltando en ellos el ocre.

La Prensa /Domingo 11 de mayo de 2003/ Daniel Domínguez publicó: Calvit, paisaje evolucionado.

Sin dudas hay un interés ambientalista en sus paisajes.

-Con esta exposición quiero hacer un grito de protesta por el desproporcionado ataque del hombre contra la naturaleza con su deforestación y su contaminación. Mi exposición quiere llamar la atención sobre los actos de indiferencia y de poca sensibilidad y de respeto que se le tiene al medioambiente. Quiero que esta exposición sea un elemento sensibilizador contra aquellos depredadores de la naturaleza, que sin piedad hacen perder el equilibrio de la fauna y la flora.

Continua.

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