Negocio redondo
Que el señor Federico Humbert fue donante y sostenedor de la campaña política del actual presidente Juan Carlos Varela es un hecho público y notorio. Que Varela lo impulsó ante la Asamblea Nacional, como su candidato a contralor, también es harto conocido.
Que Humbert es el principal dueño de una empresa distribuidora de combustible, de repente, se les pasa por alto a los panameñitos vida mía, pero definitivamente lo que no se puede pasar por alto es el millonario negocio que está haciendo la petrolera, propiedad del fiscal de las finanzas públicas.
Con este negocito, la empresa de Humbert dará el suministro de diésel y gasolina, de 91 y 95 octanos, a la flota vehicular del Estado en las estaciones de su propiedad en todo el país.
El contrato tiene una duración de tres años (2015-2017) y en ese transcurrir de tiempo se estima que las gasolineras del contralor se llevarán la bonita suma de 52.5 millones de dólares.
Definitivamente que fue un negocio redondo, del cual pueden congratularse Humbert y otros donantes de la campaña de Varela, quienes también son parte de la citada distribuidora de combustible.
Es aquí donde queda al descubierto la doble moral de nuestros políticos, Varela está haciendo exactamente lo que dijo que no haría, está usando la política para favorecer a sus allegados y sostenedores.
Es una doble moral, porque por otro lado el Ministerio Público está persiguiendo a gente acusada de hacer lo mismo que Varela hace con su donante Humbert.
En qué quedó la frasecita: el que quiera hacer negocio que se vaya a la empresa privada.