Olvido
Agarré dos barrotes de la pequeña ventana. Me subí unos segundos para ver el sol que iba desapareciendo ante la noche. Estuve a punto de llorar, pero no lo hice. Lo que sí realicé fue un juramento que he cumplido por 57 años. ¡Juré que no volvería a estar preso! Me encontraba a los 18 años detenido junto con más de 10 personas jóvenes en la cárcel Modelo. No estábamos allí por maleantes, sino por "sembrar" banderitas panameñas en el jardín del hotel Tívoli de la Zona del Canal. Corría el año 59 del siglo pasado. Los panameños queríamos ver nuestra Bandera ondeando en la Zona, en señal de soberanía.
Nos mirábamos unos a otros con cierto temor. La celda estaba llena y no había camas para dormir. Un hueco era el "servicio" que se usaba delante de todos. Papel periódico servía de higiénico. Para darnos ánimo, insistíamos que éramos patriotas y no delincuentes, a nadie le importaba con esto. A pocos metros estaba detenido un famoso maleante conocido como "Fidel Castro de El Marañón". Aunque no lo crean, tenía la puerta abierta y nos miraba con curiosidad. Yo apretaba un bolígrafo que no me quitaron al revisarme, dispuesto a defenderme si los reclusos trataban de robarnos o hacernos daño.
Pasamos la noche tendidos en el suelo sin dormir. La familia comenzó a averiguar qué me había pasado. No recuerdo si fueron dos o tres o más días los que estuve preso. Un tío que era magistrado logró mi libertad al no existir cargos en mi contra. Como comenzaba a trabajar en un juzgado, tuve que explicarle al procurador general lo ocurrido. Al salir fui a un periódico a informar del arresto, pero no le dieron importancia. Al resto del grupo lo condenaron dizque por causar disturbios. Solo recuerdo el apellido de un joven Herrera. Este incidente patriótico ha quedado en el olvido en la poca memoria histórica de los panameños... ¡Menos en la mía!
(Mensaje a los jóvenes: no es lo mismo estar preso por patriota que por maleante. No desperdicien su vida).