Oración a la Santísima Virgen
Madre dulcísima del Sagrado Corazón de Jesús: Somos indignos de levantar la voz para hacer una petición a tan alta majestad, y sin embargo, tenemos necesidad
Aura Alvarado M. / Educadora
Madre dulcísima del Sagrado Corazón de Jesús: Somos indignos de levantar la voz para hacer una petición a tan alta majestad, y sin embargo, tenemos necesidad que nadie puede socorrer, y acudimos a tí por aquel que nació de tus purísimas entrañas.
¡Ay, dulce consuelo nuestro! Tenemos el corazón marchito por la pesadumbre, y nuestras frentes se inclinan al peso del dolor. Buscamos de Jesús los favores, las gracias, pero somos pecadores y no podemos gozar de la franqueza de la buenaventura; pero tú, que eres refugio de pecadores: oye nuestras plegarias y haz que se acerquen al Sagrado Corazón de Jesús, para que perdone nuestras faltas.
Yo soy el Corazón de Jesús, de la misma bondad, la sabiduría, la gracia, la riqueza, la salud. Cuanto tu deseas ámanos, sin que nos lo pidas te daremos cuanto quieras. Ámanos y te daremos gracias por la porción del reino que posees. María Poderosa: ¿Permanecerás como las peñas sin movimiento, sin voluntad después de oir tan amoroso convite? ¿Te resistirás al llamado del buen Padre?
Hijos míos, si tienen vergüenza, deséchenla y corran a mis brazos. Están cansados de andar o vivir pecando, pídanle a mi hijo Jesucristo comprensión, piedad, franqueza, amor y fortaleza. Sí alma nuestra; Jesús te busca. Pídele y te dará el bien de todos los días.