Procuraduría selectiva
Sin duda un hecho que pondrá a prueba la credibilidad, imparcialidad y profesionalismo de la actual jefa del Ministerio Público, es la denuncia hecha por el directivo del Colegio Nacional de Abogados, el jurista Carlos Herrera Moran quien dijo que se debe de investigar “de oficio” lo que denominó “posibles sobre costos en contrataciones directas hechas por el actual administrador de la Autoridad de Turismo de Panamá, Jesús Sierra.
Es imperativo que la Procuraduría recoja el guante lanzado por Herrera Moran, e inicie la investigación de oficio, sobre la posible comisión de un delito ya que como expresó el propio directivo del gremio abogadil panameño, de no hacerlo se estaría dando un mensaje de que en Panamá existe justicia selectiva.
Una mácula que gravita sobre la administración de justicia, y no de ahora, es su selectividad, donde el funcionario de instrucción es riguroso con el reo sin recursos y sin influencias, con quien en Panamá se conoce popularmente como “el hijo de la cocinera”, mientras que cuando se trata de personas con dinero para pagar abogados caros, ricos e influyentes, los funcionarios investigadores o judiciales tienden a ser más complacientes con ellos.
Herrera Morán ha dado en el clavo al afirmar que “de no iniciarse una investigación, se estaría promoviendo la impunidad y lo más preocupante, es el tema de la justicia selectiva, justicia discriminatoria de que a unos sí se les investiga y a otros no”.
El supuesto sobrecosto de casi un 50% en que habría incurrido Sierra tiene que ver con La compra de un sistema de video vigilancia para Atlapa.
La Procuradora debe saber que esta denuncia es lo que en derecho penal se conoce como una “notitia criminis” y debe ser el inició, por lo menos de una sumaria en averiguación, ya que estamos hablando de dineros públicos que pertenecen a todos los panameños.
Que no nos vengan con el cuento de que no lo van a investigar porque es un funcionario del gobierno actual, la justicia debe ser igual para todos sin distinciones y mal mensaje se manda a la sociedad si se deja pasar por alto.