Promesas, promesas
El esperado informe al país que dio el mandatario Juan Carlos Varela, con ocasión de la instalación de la Asamblea Nacional, ha sido más que todo una pila de promesas y el desarrollo de planes turísticos fundamentado en los nuevos aeropuertos -que con visión- impulsó la administración Martinelli.
El mensaje del inquilino de Palacio, en el que debió dar un informe de sus primeros seis meses de gestión, no fue más que una conjugación permanente de verbos en futuro.
En ese sentido, no explicó al país su promesa incumplida de consultar con todos los sectores sociales sobre nombramientos claves en la vida nacional, como el de la procuradora y el magistrado del Tribunal Electoral Eduardo Valdés Escoffery.
Lo que sí quedó claro fue que el nombramiento de Valdés Escoffery fue un premio otorgado, ya que, según el mandatario, el magistrado “defendió la democracia”.
Hay que ver cómo la defendió y a favor de quiénes actuó el flamante confirmado magistrado.
“Vamos a actuar con mano firme”, fue la respuesta del presidente cuando posteriormente se le preguntó sobre el aumento de los homicidios en Panamá durante los últimos seis meses, lo que demuestra que no se ha hecho un mejor esfuerzo para combatir este flagelo.
Tampoco abordó el monumental golpe al bolsillo del pueblo que es el aumento de la tarifa eléctrica, que a fin de mes se verá reflejado en las facturas. Se esperaba que anunciara medidas concretas para enfrentar este problema.
El mandatario insistió en el Control de Precios, que nunca devolvió al bolsillo de los panameños los $58 prometidos, obviando que el costo de la vida se profundizará por el aumento del costo de la energía.
Varela enfatizó que su principal plan será perseguir a los exfuncionarios, cuando debe estar concentrado en atraer inversiones y mantener a Panamá como la nación de mayor crecimiento económico del continente. La persecución del delito es tarea del Ministerio Público y el Órgano Judicial.