Raúl el fusilador
Julio César Caicedo Mendieta Comentarista Es posible que Raúl Castro Ruz, primer secretario del PCC y presidente del Consejo de Estado y
Julio César Caicedo Mendieta
Comentarista
Es posible que Raúl Castro Ruz, primer secretario del PCC y presidente del Consejo de Estado y de ministros de Cuba, venga a Panamá en abril de 2015 con motivo de la Cumbre de las Américas. Raúl (El chino) es conocido en toda América Latina y de su crueldad se habla mucho. Así como el actual mandatario cubano, millones de seguidores del dogma comunista creyeron en las enseñanzas de Fidel, y hasta se convirtieron en fanáticos ciegos con la utopía y esperanza de un nuevo orden proclamado en discursos kilométricos. Hoy casi todos esos seguidores ven con tristeza oculta, cómo ese sartal de amenazas innecesarias contra los EE.UU. y de promesas de un mundo mejor se han convertido en un espantoso sistema opresor, policiaco y antidemocrático. A Raúl le ha tocado la peor parte del final de ese sueño comunista para Cuba, en el rostro se le nota la depresión y no es para menos, pues la resonancia mundial que logró Cuba comandada por Fidel se ha venido degradando desde la debacle de la URSS hasta quedar en una peligrosa tiranía de corte estalinista.
A Raúl no se le ha ocurrido jamás (percibo) refutarle a su hermano y menos hoy día que Fidel cumplió 88 años de edad, enfermo y convertido en un anciano más patético que admirable. Yo sostengo que la élite de los seguidores de Fidel deben hacer algo por él y finalmente aprovecharse de las acusaciones que les hacen los que ellos llaman gusanos y darle de tomar la cicuta que tomó dignamente Sócrates. Así quedaría mejor en la historia, aunque no estén Platón ni Jenofonte para narrar que Fidel murió fiel a sus ideas junto a su fracaso. Raúl sí no debe tomar ni agua del río La Villa. Yo no creo mucho en los asesinatos de los cuales se le acusa (ver en internet: Pena de muerte en Cuba, fusilamientos en Cuba, campesinos fusilados en el Escambray y un etc. grande) y ustedes podrán sacar sus conclusiones. Si yo fuera Raúl, le pediría a la canciller panameña un cupo en el centro penitenciario El Renacer, pero con varios fusiles AK47 y su pistola Makarov, no vaya a ser que alguna de las supuestas almas de las miles de víctimas le venga a reclamar en su vejez.