Robots
Parecían unos bichos extraterrestres. Tenían unos enormes y delgados brazos de metal que terminaban en agujas con hilos. Daban vueltas alrededor de un modelo metálico de un pie. Los periodistas nos quedamos impresionados ante la especie de danza de esta maquinaria que iba tejiendo un par de medias. Más sorprendidos quedamos cuando el jefe de la empresa comenzó a mencionar las ventajas que tenía este robots sobre los trabajadores panameños. Dijo: "esto no pide aumento de sueldo. Tampoco va a hacer una huelga. No hay que pagarle sueldo ni seguro social. Menos faltará por estar enfermo o borracho. Si es mujer, no hay que preocuparse porque quede embarazada y haya que pagarle licencia por maternidad. Trabaja las 24 horas sin parar porque no come. Es el mejor trabajador que he tenido", concluyó.
A varios periodistas nos molestó que comparara a un ser humano con una máquina. Se le preguntó al jefe cuántos trabajadores atendían la máquina, y señaló que eran dos. Alguien quiso saber qué se habían hecho los otros empleados y manifestó que tuvieron que buscar empleo en otra parte. Estábamos ante el comienzo en Panamá de la lucha de la máquina contra los seres humanos. Ya no se trataba de una película de terror en la que las máquinas querían adueñarse del mundo. Tampoco de lo que años después comenzó a llamarse Transformer y sobre las cuales se hicieron filmes exitosos. Yo estaba como hipnotizado viendo los brazos metálicos moverse sin parar y como las medias salían una a una del molde.
Años más tarde tuve la misma sensación de disgusto cuando en la autopista Arraiján-La Chorrera vi una enorme maquinaria cortando la hierba de los bordes de la vía. Solo dos personas participaban en este trabajo. Recordé que semanas atrás había visto en ese mismo sitio unos quince macheteros cortando la hierba. ¿Qué habrá sido de estos humildes trabajadores, algunos de ellos sin mayor educación que se ganaban la plata hon- radamente en ese lugar? ¿Habrán ido a buscar empleo a no sé dónde, como indicó el empresario de las medias hechas por robots? Esta lucha de la máquina contra el ser humano también llegó a los periodistas a través de las computadoras.
El famoso Cholito Mesero del viejo café de Santana me expresó que él tenía un buen uso para los robots. "Hay que convertirlos en diputados para ver si la Asamblea trabaja bien".