Un político confundido
Monseñor Emiliani, he entrado en el mundo de la política porque me sentí atraído por participar y contribuir en algo a cambiar la vida de mi país. Tengo la carrera de Derecho y Ciencias Políticas y me considero un buen profesional. Tengo cuatro socios en el bufete de abogados y ellos me ayudan a llevar casos míos y eso me da más libertad para estar en esto. En el partido en que estoy inscrito se me ha dado cierta responsabilidad que me ha permitido meterme más de lleno en la vida interna de esta agrupación. He estudiado a fondo la filosofía del partido y sus principios son para mí excelentes.
Pero en estos dos años y medio de participación he podido constatar lo que son las intrigas, la división por intereses, el poder que ejercen los que tienen más capital en el partido y lo poco que se estudian los principios e ideales de este grupo político.
Estimado amigo
La política como ciencia y como actividad, es necesaria en nuestra sociedad. Justamente, los ideales y principios que fundamentan las doctrinas de los diferentes partidos están encaminados, con criterios diferentes, a favorecer el bien común. Se necesitan personas como tú, jóvenes preparados y honestos, para que vayan purificando el mundo político, donde hay corruptos, demagogos y personas superficiales. No podemos dejar el campo abierto para este tipo de personas, que lo que hacen es dañar el ambiente político y entorpecer la buena marcha de la sociedad. De hecho, debería participar en el mundo de la política la gente más preparada y consciente, los más honestos y sensibles al drama de la pobreza de nuestros países.
Por lo tanto, si quieres mi consejo, te pediría que no te salgas del partido, sino que desde dentro y con gente como tú, que la hay, hacer un frente sólido de personas dispuestas a mejorar un cien por cien el ambiente interno y así hacer de tu partido, un grupo político que haga cambios positivos en el país.
Ahora bien, no descuides tu trabajo, que es la fuente de tus ingresos. Nunca pienses en lucrar de tu actividad política.
Los principios que ofrece la doctrina social de la Iglesia del respeto a la vida, a la persona humana, al bien común, a la libertad de expresión, a la inclusión de los marginados, basados en el Evangelio, donde Dios siempre debe estar en primer lugar, y el prójimo ser tratado como otro yo, todo eso debe inspirarte. Y no te asustes, lamentablemente, siempre habrá personas tramposas, pero no te dejes contaminar. El Señor te bendiga y recuerda, que con El, tú eres invencible.