Violencia

Por: Redacción -

Panamá fue sacudida el viernes con dos asesinatos que generan terror entre la población y advierten el nivel de violencia que existe en el país.

A un sujeto que aborda un autobús los sicarios le dan seguimiento en una motocicleta y cuando el transporte público hace una parada, los gatilleros abordan el vehículo y descargan un arma contra la anatomía de su víctima. Todo esto ocurre a plena luz del día y ante la mirada e histeria de casi 20 pasajeros.

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Horas más tarde, tras el partido de semifinal del fútbol panameño entre los oncenos de Tauro y el Chorrillo FC, un sujeto llega a los predios del estadio y acribilla a balazos a uno de los prospectos más prometedores del balompié local.

Esos homicidios son un reflejo de la sociedad panameña, donde la violencia verbal y física toma mayor cuerpo y no se observa mayor esfuerzo de la comunidad, la familia y el gobierno para tratar de frenarla.

Estamos en un país donde se ha perdido la tolerancia y se incurre a la violencia verbal y a la diatriba en vez del debate de altura. Si esto sucede en los sectores que tienen niveles de preparación, lo que sucede es las zonas rojas, se traduce en balas y asesinatos.

En los barrios pobres los pandilleros le quitan la vida a un cristiano, por cualquier motivo. Te matan por rencillas, venganza o simplemente por que le caes mal al jefe de la banda.

Frente al nivel de violencia se requiere un mayor compromiso colectivo, pero sobre todo en la familia donde se debe enseñar respeto a las ideas y respeto por la vida de los semejantes.