Policía de puños

Y es que después de haber querido esquivar las ráfagas de ánimo de sus compañeros de trabajo para que se involucrara en este deporte, esta púgil, quien

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Y es que después de haber querido esquivar las ráfagas de ánimo de sus compañeros de trabajo para que se involucrara en este deporte, esta púgil, quien también se desempeña como policía en el área Metropolitana Oeste, cedió y aceptó el reto.

“Mis compañeros veían que soy fuerte y siempre me decían que me metiera a boxear, hasta que decidí hacerles caso y participar de un torneo que organizó la Policía Nacional”, reveló Tylom.

Esta pugilista, que dio sus primeros pasos en esta disciplina hace dos años, confesó que antes de tomar la decisión de adentrarse en el deporte de las narices ñatas y orejas de coliflor, tuvo que superar sus propios prejuicios ya que al ser el boxeo una disciplina tradicionalmente masculina, podrían catalogarla como lesbiana por lo que tuvo que pensarlo más de dos veces antes de dar el primer paso.

Pero hoy día su pensar es otro y los logros obtenidos la llevaron a trazar nuevas metas: representar a Panamá en unos Juegos Olímpicos y ganar la medalla de oro.

Su efectividad y buen estilo de boxeo la han llevado a obtener cuatro medallas de oro en torneos como: Interzona de la Policía Nacional (en dos ocasiones), Guantes de Oro y en los Juegos Centroamericanos celebrados este año en Costa Rica.

Pese que al principio, su madre, Marta Tylom no estaba convencida de que su hija incursionara en el boxeo, también cambió de parecer, y ahora la apoya incondicionalmente al igual que el resto de su familia.

“Cuando le dije a mi mamá, no me dijo que no, ni que sí, no estaba convencida, pero ahora sí le gusta, siempre ve mis peleas, me apoya y quiere lograr muchas cosas en este deporte por ella”, expresó.

Destaca por su altura y sus potentes golpes como lo señala su entrenador Pedro Boza.

Durante los entrenamientos Tylom no solo se faja con sus compañeras de escuadra, sino también con los hombres logrando así atraer las miradas de los presentes, debido a su coraje que la hace ver como si tuviera la misma fuerza y pegada.

Esta fornida policía narró como anécdota que en su participación en los Guantes de Oro, una veragüense, que era su contrincante a vencer para poder pelear el campeonato, al verla, no quiso pelear.

Según Tylom, el boxeo ha llegado para forma parte de su vida y con el que visualiza un futuro prometedor.

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