Niña atrapada en balacera

Por: William Sala Crítica -

Querían matarlo sin importar que entre el objetivo y ellos estaba una niña de cuatro años.

La comunidad de Villalobos, en Pedregal, es una zona roja donde la bala corre y la presencia policial es casi nula dado el vasto terrero por cubrir.

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Esa particularidad contribuyó a que delincuentes perpetraran un atentado la mañana del martes contra uno de sus enemigos, sin importar que una menor y sus abuelos, quienes viajaban en un taxi, quedasen atrapados en el tiroteo.

Registros oficiales indican que el ataque se realizó desde dos autos en marcha, pero hubo daño colateral: un tercero, el taxi, que realizaba una carrera como cualquier otro día.

Ante la violencia que amenazaba la vida de los pasajeros, la abuela de la niña, entre gritos, se llenó de valor y la tiró contra la alfombra del taxi marca Hyundai modelo i10, y la cubrió con su cuerpo.

Mientras los proyectiles viajaban en ambos sentidos, el taxista recibió dos plomazos: uno en la espalda y otro en el glúteo, lesiones que le hicieron perder el control del auto al punto de que fue socorrido por el abuelo de la menor, que iba al lado.

El vehículo Hyundai Elantra que iba adelante se detuvo y los otros dos carros, más atrás.

De ese primer vehículo se bajó una persona que disparó contra sus adversarios y estos respondieron, con lo que se inició un fuego cruzado en el que el taxi recibió al menos seis balazos.

Pero justo cuando se disponían a retirarse, los ocupantes de ambos autos atentaron contra la vida del taxista con la intención de [b]silenciarlo[/b], argumentó la fuente vinculada al caso.

La persona contra quien iba dirigida el atentado resultó con una herida leve: un rozón de bala.

Información de inteligencia indica que se trata de otro de los varios atentados que ha sufrido el sospechoso en el último año.

El taxista fue trasladado a la Policlínica JJ Vallarino, en Juan Díaz, donde recibió atención médica.

Uno de los autos que participó del hecho fue recuperado más tarde por la Policía Nacional. Ese vehículo presenta tres orificios de balas que habían tapado con cinta adhesiva, según una fuente policial.

Otras dos personas que no guardan relación con el hecho, violento resultaron heridas, pero se encuentran fuera de peligro; una de ellas se hallaba cortando el césped de su casa.

Funcionarios de la Dirección de Investigación Judicial iniciaron la investigación del caso para determinar si los implicados forman parte de alguna pandilla.