Sentencia mortal

Por: Carlos A. Rodríguez Crítica -

El enfrentamiento a muerte que mantienen las células de las pandillas "Bagdad" y "Calor, calor", podría estar, supuestamente, vinculado en el doble asesinato de una menor y una mujer adulta cuando viajaban como pasajeras en un taxi en Panamá Este.

La adolescente de 17 años muerta a tiros por sicarios, junto a su amiga Isomery Torres Hebert, de 23 años, registrado el sábado en Tocumen, había sido primero blanco de un atentado con arma de fuego en el mes de febrero de 2015.

Se detalló que ambas víctimas fueron alcanzadas por las ráfagas de disparos que realizaron los sicarios a bordo de un sedán de color gris hacia el taxi donde iban las pasajeras, a la altura de la Universidad Tecnológica de Panamá, en Tocumen. El conductor del selectivo salió ileso del ataque.

De acuerdo con los informes que lleva la Unidad de Homicidios de la Fiscalía Auxiliar de La República, la menor que iba de pasajera del taxi marca Toyota Tercel, recibió una llamada telefónica y esta respondió que [b]ya iban "en camino".[/b]

Y segundos después de cerrar la llamada, la misma menor miró hacia la parte trasera y alertó a su amiga, y dijo: [b]"Ese es el carro"[/b]. Repentinamente, el auto reconocido por las víctimas se acercó y desde allí emanaron los disparos que acabaron con sus vidas.

El taxi, con ambas víctimas en el puesto trasero, fue estacionado por el conductor de 25 años.

Durante el levantamiento se percataron de que la menor recibió 4 balazos: 3 en el costado derecho y uno en el antebrazo derecho. La adulta recibió un balazo en la espalda.

Las asesinadas eran amigas. Las mismas tomaron el taxi en Villa Catalina, en Don Bosco, para ir a Las Mañanitas.

La adolescente, y otro sujeto, ya había sido herida de balas en Los Nogales, en Las Mañanitas, por dos desconocidos. En esa ocasión, ninguno de los dos reveló el nombre de los atacantes.

Durante el levantamiento del cadáver, este fue identificado por su padre. El expediente de dicho caso se encuentra en la Fiscalía Tercera Superior.

Las autoridades judiciales verifican la información suministrada de que, supuestamente, la adolescente fue blanco de una "cama".