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Victimario había pedido SOS

Por: José González Batista / Crítica -

Francisco De La Rosa Bermúdez, el sujeto que asesinó a su madre de 30 puñaladas e hirió a su esposa de 8, y a un teniente policial le propinó 10 puñaladas, y que luego fue abatido de 20 tiros, fungía como funcionario en la Policlínica JJ Vallarino de la Caja de Seguro Social (CSS), en Juan Díaz, y días antes del hecho de sangre había solicitado ayuda médica.

Lo anterior fue confirmado por una persona quien pidió reserva de su nombre y que denunció que tanto la Dirección Médica, Recursos Humanos y la Dirección de Bienestar del Empleado de la Policlínica conocían de los problemas psiquiátricos de Francisco, quien tenía 14 años de laborar en la CSS.

La fuente reveló que Francisco cumplió 44 años el 5 de noviembre; tenía cuatro hijos. A finales de octubre pasado, y producto de algunas situaciones surgidas dentro de su familia, sufrió una recaída de sus problemas mentales (esquizofrenia paranoide y otros), y se apersonó a sus jefes y superiores para que lo ayudaran. Un día después fue atendido en consulta en la misma policlínica por una psiquiatra. Durante la atención, su condición empeoró al decir que estaba poseído por espíritus diabólicos que lo acechaban, y suplicaba ayuda. En un momento de la consulta tomó a la especialista por los hombros y la estremeció fuertemente. Por eso fue sacado por auxiliares y personal de seguridad del centro médico y en vez de ser trasladado al Complejo Metropolitano de la CSS, fue referido al cuarto de urgencias del Hospital en 24 de Diciembre; horas más tardes fue dado de alta y lo enviaron a su residencia ubicada en Los Nogales No.1, en el corregimiento Las Mañanitas.

El 10 de noviembre, Francisco, estando en su vivienda, sufrió nuevamente el trastorno mental y gritándole a su madre Berta Bermúdez, de 70 años, que "ella era un demonio" la apuñaló en repetidas ocasiones. Luego hirió a su cónyuge Dolca Bedoya, quien intervino, y posteriormente atacó al teniente del SENAN, Luis Macre, vecino que acudió a mediar en el incidente.

En medio de los gritos y auxilio de Bedoya y estando el teniente Macre apuñalado y herido en el pavimento, una ronda policial llegó, y lanzó advertencias a Francisco para que soltara el cuchillo sin que éste accediera. Uno de los uniformados le propinó 14 tiros y el otro le metió 6 disparos.

Tras el estremecedor caso, la psiquiatra Juana Herrera explicó los cuidados, atenciones y medidas de precaución que deben tomar las familias en las cuales hay miembros con ese padecimiento.

En entrevista a RPC Radio, Herrera explicó que los pacientes de esquizofrenia pueden tener "fases agudas" que generan comportamientos violentos, pero hizo una salvedad: los pacientes no se comportan de esa manera per se, sino que pudo haber otros factores que hayan incidido en esa conducta tan agresiva, no exclusivamente la esquizofrenia.

"Cuando una persona tiene esquizofrenia, inmediatamente hay que llevarla a su médico, porque tiene que controlarse", sostuvo.

Se le debe enseñar la responsabilidad de tomar sus medicinas, que duerma 8 horas, que no tome bebidas alcohólicas ni sustancias ilícitas con las que se pueda descompensar.

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