El Vidajena

Por: Redacción -

Dos bellas guialcitas del patio limoso instalaron dos puestos de frituras en vista que fueron despedidas de sus trabajos y se estaban comiendo un cable. Se trataba de las muchachonas que tenían unos nombres algo extraños, según decían los vecinos: Safo y Lesbos. Todos estaban de acuerdo en que sabían preparar y freír las empanadas y tortillas más sabrosonas. Cada una tenía su puestecito bien alejados en la acera de la vieja casa de inquilinato.

En un tiempo fueron amiguitas del chilinqui, pero de la noche a la mañana rompieron palitos y se odiaron con todo el veneno que destilaban sus corazoncitos.

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A ninguna de las dos se les conocían noviecitos. Cuando algún paciero del patio limoso quería llegarle a alguna de ellas, de inmediato era rechazado y con unas palabrotas que enrojecían de la pena a vecinos tan malosos como Saíno, Memín, Pescaito, etc.

Los manes del patio optaron por ignorarlas. Iban a comprar las tortillas muy de mañanita, a veces al puesto de Lesbos o de Safo, donde hubiera menos clientes, porque la verdad sea dicha, las dos guiales competían para ver quién preparaba las tortillas más deliciosas.

Todos saben que la chica más linda y más sexy del patio limoso es Heidi, quien se distingue entre todas las curvilíneas del lugar por ser la única señorita de la vieja casa de inquilinato y todo el barrio pobre. Algunos no se explican cómo diablos Heidi ha podido conservarse virgen a los 19 años, cuando las mujercitas de esa edad y menos tienen una pequeña tribu de come arroces, pero Heidi sonríe y no responde dejando que cada cual saque sus conclusiones.

Heidi se levanta muy temprano y se plancha la camisa que usa para ir a misa muy temprano porque es muy devota, luego se dirige al puesto de frituras que está menos concurrido para ser atendida de inmediato, pero la verdad es que la chichi no tiene que hacer fila en ninguno de esos fritangueros, porque tanto Lesbos como Safo se desviven atendiéndola primero que a todos los clientes.

A veces va donde Lesbos a pedirles las tortillas porque la guial compra varias para guardar cuando regresa del trabajo.