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‘Hay vida después del cáncer’

Por: José I. Huertas F. VIVA -

Nadie está preparado para recibir una noticia como lo es la llegada de un enemigo silencioso, hablamos del cáncer, el cual no discrimina color, sexo, estrato social ni credo.

Con un tono de voz enérgico, Luis Carlos Sanjur, conocido por muchas personalidades del medio como "Bolillo", no se cansa de agradecerle a Dios una segunda oportunidad de vida, tras padecer cáncer de testículo.

En mayo de 2012 me dieron la noticia.

La palabra cáncer no es fácil de escuchar, en ese momento cuando recibí la noticia, uno se pregunta ¿qué hay que hacer?, ¿por qué a mí? Luego me reuní con los doctores porque no me podía quedar con el cáncer allí... Hay que lanzarse a la lucha y ver cómo es el panorama, pero siempre encomendándose a Dios.

Yo sentí que la vida se me derrumbaba, sin embargo, uno se pone a analizar y no todo estaba perdido, había una vida después del cáncer; yo tenía que hacer algo para salir adelante.

Así es. Recibí quimioterapia por dos semanas. Yo había leído mucho sobre la enfermedad, me había preparado psicológicamente; de hecho, en el Oncológico hay un Departamento de Psicología donde te dan una charla previa y cuentan todo lo que podría pasar. Realmente mi tratamiento de quimio fue bastante corto. Siempre me he cortado el cabello bajito, así que no fue mucho lo que se me cayó... No fue un trauma para mí que esto sucediera, pues ya estaba anuente de que tendría que pasar, pero primero me quitaron el tumor que tenía en el testículo y luego me realizaron la quimioterapia, nunca llegué a recibir radioterapia.

Todos los momentos me marcaron desde que me enteré de mi enfermedad. Mi vida no ha sido igual porque ya comienzas a verla diferente: disfruto de cosas que antes no disfrutaba y veo la vida de otra manera.

Dios fue mi principal fortaleza, al igual que el salmo 37-5 que dice: "Encomienda al Señor tu camino y confía en él". También, mi familia (esposa, mamá, papá, hermana, primos y amigos). Alguien de quien también siempre hablo es de mi amigo Óscar Ramos, otro sobreviviente de cáncer, pues él siempre me dijo que hiciera lo que tenía que hacer, que peleara y entrara al "ring", y eso me ayudó mucho.

Me siento agradecido con Dios porque me dio una segunda oportunidad, permitió que me diera cuenta de mi cáncer en el momento oportuno, ya que quizás en algunos meses o años, el cáncer se me hubiese convertido en metástasis y se hubiera regado. Gracias a esta segunda oportunidad, trabajamos por todos los demás pacientes y por los que no saben si tienen cáncer, para que se hagan sus exámenes; esta nueva oportunidad es una misión que Dios nos dio para tocar más vidas y lograr que otras personas se salven. En mayo 2016 ya cumplo 4 años de ser sobreviviente. Hay vida después del cáncer, solo hay que detectarlo a tiempo.

Otra gran bendición es que seré papá por primera vez, mi hija, Alana, ya nacerá en febrero.

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