Original y auténtico, así define su estilo

En 10 años como presentadora, hemos visto a Giovanni Ortega, mejor conocida como la Wyznick, con diferentes estilos de cortes de cabello, vestuarios extravagantes y contextura física.

Lehisy Domínguez / VIVA /

En 10 años como presentadora, hemos visto a Giovanni Ortega, mejor conocida como la Wyznick, con diferentes estilos de cortes de cabello, vestuarios extravagantes y contextura física. Por ello, en una entrevista con VIVA, la presentadora de Buenos días nos habló de su evolución.

¿Eres camaleónica a la hora de vestir. De dónde sale la idea?

Soy original a la hora de vestir y llevar un corte de cabello, pero a la vez criticada. Lo que sucede es que mi estilo viene de ver televisión y programas internacionales. A pesar de que vengo de abajo, manejo mucha información en concepto de modas y estilos que muchas veces están en otros países, pero que a Panamá no han llegado.

Yo aprendí que uno se tiene que reinventar en la televisión, si no lo haces corres el riesgo de aburrir a la gente. Por eso he tenido el cabello corto, largo, con mechas, tejido, rojo y negro. Si mañana me tengo que hacer un rape también me lo hago.

¿Qué haces con la ropa usada?

Mira, si vas a mi “closet”, verás que tengo un cuarto más, el de visita, con puros zapatos. Esa es mi debilidad. Me cuesta deshacerme de ellos. Pero con la ropa que ya no uso o no me queda lo que hago es que cuando llego a la emisora Wao mis compañeros llegan y empiezan a ver la mercancía y les digo “dame 10.00 por esa camisa, 5.00 por este ‘short’” y así. En otras ocasiones se la llevo a mi abuela. Toda mi ropa en su mayoría es del extranjero cuando viajo.

¿Cómo llegaste a la TV?

Llegué a la televisión de dos formas. La primera con Ana Pérez cuando Vierushka Algandona se iba de viaje para España a cubrir un evento de moda. Fue cuando ella me dice: “Oye, pero por qué tú no me haces la segunda en el programa La Cocoa” que se transmitía por TVN. Yo le dije “perfecto, dale”. Acepté, pero tenía dos preocupaciones, ser Wiznick Ortega y no la sombra de Vierushka Algandona, ni copiarla. En ese momento se me dio la oportunidad para demostrar mi talento. Luego pasé a ser presentadora en Sin Censura y actualmente en Buenos días.

Siendo cara de TV, ¿haces dieta?

Luego de que salí embarazada tuve un problema de sobrepeso, estuve entre las 220 libras, así que de una vez me puse ha trabajar en mi cuerpo con productos, y logré bajar más de cien libras. Luego, como me acostumbré, seguí con mantener mi peso. Después tuve que entrar al quirófano, porque tengo herencia de tener mucho seno. Imagínate que era triple D y quedé en copa C. Me arrepiento de no haberme puesto silicona, creo que era mucho mejor.

Cuando mi hijo nació, esperé un tiempo y me hice reducción de caderas, y qué pasa cuando te haces esta operación, tu cuerpo toma más curvas y por eso la gente piensa que me puse pompis.

¿Qué tipo de ejercicios realizas?

Normalmente camino con mis perros, monto bicicleta y patino.

Para mantener tu figura ¿qué comes?

Te vas a asustar. En el desayuno tortillas fritas con salchichas, en el almuerzo pollo asado con vegetales o chayote, y para cenar salmón o pollo. No puedo comer carne, porque me cae mal en el estómago, debido a que sufrí de gastroenteritis.

¿Cuál es la clave de tu éxito?

Yo pienso que ha sido difícil, no creas. El público solo ve lo que sale a través de las pantallas, pero ha sido difícil demostrar que uno puede ser auténtico sin dejar de hacer lo que le gusta. Porque normalmente percibía hace años que la gente transmitía algo que no era por televisión, pero cuando la tratabas en persona era totalmente diferente. Cuando el público me ve en la calle me dice: “Oye, pero tú eres igual que en la TV”, “Vecina”, así como soy en mi vida normal soy en las pantallas. No finjo ser alguien que no soy.

En la calle se dice que eres una mujer dominante y con temple ¿Eso es cierto?

No soy de carácter fuerte, soy una mujer que defiende sus derechos. No soy dominante, te lo pueden demostrar las relaciones que he tenido, que al final he salido perjudicada por ser confianzuda, por se boba y prácticamente creer en las personas. No soy la persona fuerte que la gente suele ver, soy una mujer débil.

¿Qué será de Wyznick sin la TV?

De pronto hacer un megaproyecto. Ya sea aquí o internacionalmente, porque yo aspiro a ambos ideales. Soy una persona que me gusta trabajar en silencio. Además, si la cámara algún día se apaga, creo que se cumplirá la profecía de mi madre, pues ella me decía cuando estaba chica que fuese maestra. Así que por ahí no descarto la posibilidad de ser docente en alguna universidad.


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