Reinará desde el cielo

Por: Luis Batista -

Se fue del reino terrenal al celestial. No se llevó el lujo, el donaire ni el esplendor; menos la corona que su antecesora le entregó... Partió con algo mejor: la serenidad y una sonrisa, que dan fe de que en su último suspiro a Dios contempló...

Hermosa, serena y dulcemente reída, así lucía Siria Sarai Villarreal González dentro del féretro blanco; la reina n.° 44 de la Calle Abajo de Las Tablas. Estaba vestida con el mismo traje de novia que usó en enero cuando se casó. Tenía 29 años. Ayer le rezaron, la lloraron y la enterraron.

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Cubierta de flores, rosas, claveles y lirios quedó la bóveda rosada donde fue sepultada Siria Sarai.

Es casi el mediodía, el calor es insoportable y el cielo está nublado. La multitud se ha esfumado... Solo han quedado los familiares. Se escucha a dos hombres sollozando: "La Chachái, La Chachái, se fue La Chachái"... Se abrazan fuertemente. Uno de ellos es Agapito Corrales, el viudo que derrama sus lágrimas a llanto vivo...

Al sonar de la tuna

Antes de eso, una muchedumbre entre familiares, amigos, simpatizantes y súbditos había roto en llanto, cuando en el cementerio Francisco González Roca mientras el ataúd con el cuerpo de Siria Sarai era introducido en la bóveda la murga de "La Tuna con Clase" entonaba tristemente la música " Que Viva Calle Abajo!", la tonada favorita de "La Chachái", como le llamaban.

Se leyeron tres resoluciones de duelo: la de la Tuna, Asociación de Santeños de San Miguelito y Fiscalía Electoral (donde ella trabajó). En todas destacaban el don de gentes, carisma y realce del folclor y del Carnaval que caracterizó a la exreina.

Voy a seguir rezando

El silencio permaneció durante gran parte del entierro igual que durante el cortejo fúnebre; solo se rompía con intervalos de aplausos hechos por el pueblo que se apostó en las aceras para darle el último adiós.

El párroco de la iglesia de Santa Librada José Daniel Ávila reveló que antes de que Siria Sarai fuese internada, ella se había confesado y le había manifestado: "No sé lo que me está pasando, pero creo en la resurrección y voy a seguir rezando". El sacerdote le había regalado un rosario.

El templo permaneció abarrotado durante la misa. Asistieron personalidades del mundo musical que consolaron al padre de la exreina y acordeonista, Roberto "Fito Espino" González.

Las bellas flores del jardín de la Calle Abajo dijeron presente. Rodearon el féretro de Siria Sarai como una corte real, mientras el cura esparcía agua bendita.

El sacerdote concluyó que "Siria Sarai está en paz porque creyó en la resurrección. Ya no tiene la corona terrenal ni la del Carnaval; Dios le ha dado la corona celestial".

Una corona Que viva Calle Abajo!

Al salir del templo y durante todo el cortejo fúnebre, la corona de Siria Sarai fue alzada por su prima y también exreina, Xenia Jeannette Combe Jaén, inmediatamente un aplauso se hizo oír, le siguió el repique de las campanas, mientras la murga entonaba Que Viva Calle Abajo!".

Los fieles abanderados del grillo de la Calle Abajo rompieron en llanto, se llevaban las manos a la cara y meneaban la cabeza como queriendo decir "no puede ser".