Wenceslao de la Guardia Fábrega

Por: Memphis -

Continuamos desempolvando la vida artística del panameño Wenceslao de la Guardia.

El señor de la Guardia es hoy un artista cumplido; sus últimas producciones dan testimonio de que se halla en completa posesión de los recursos de su arte, gracias a una preparación laboriosa y sólida, y de que es un pintor de raza, que reúne ese espíritu de observación de pensamiento, sin el cual el arte se oscurece y deja de ser lo que debiera: una cristalización purísima de la realidad... Continúa el artículo.

En el libro "Pintores de Costa Rica", de Ricardo Ulloa Barrenechea, tercera edición, Editorial Costa Rica (1978), páginas 25 y 26, reproducimos lo siguiente:

Entre 1897 y 1973 circulan 76 años. En el transcurso de tan breve etapa surgieron variados géneros solicitados por el quehacer individual o por singulares necesidades históricas.

Veamos algunos ejemplos al respecto:

El retrato

No son muchos los pintores costarricenses que sistemáticamente se dedican al retrato.

Después de Povedano son retratistas Enrique Echandi, Lolita Zeller de Peralta, Gonzalo Morales y José F. Salazar.

En todos ellos es visible la huella académica, el matiz clasicista. Responde -en general- al tipo de retrato oficial, recordando -algunas veces- modelos españoles de los siglos XVIII y XIX.

Sin embargo, Echandi obtiene una síntesis personal, desde un arte captador de esencias costarricenses. Morales logra amalgamar la actitud clasicista con elementos criollos. Francisco Salazar alcanza un nuevo matiz en su "Autorretrato con guitarra".

Otros artistas lo tratan con pincelada más desenvuelta o con acento menos clásico. Así se ve en el amplio estilo pictórico del "Gamonal", de Luisa González de Sáenz; de algunos de Francisco Amighetti; del sobrio retrato de Guillermo Aguilar Machado por Manuel De La Cruz González; del de Ana Antillón por Dinora Bolandi; del retrato de Rodrigo Facio por Floria Pinto, o en la síntesis plástica y sencillez poética del "Retrato de mi hija", de Teodorico Quirós.

Jorge Gallardo le dedica singular atención al retrato, obteniendo un arte sintético, de esquemático realismo y expresión vigorosa -casi ascético- y ante todo, de contenido nacionalista; ya que Jorge Gallardo -según acertado juicio de Jorge Debravo- "ha sabido, con el barro nuestro, hacer un arte de proyección universal".

En los últimos años hemos visto algunos ejemplos de Gonzalo Morales (hijo del retratista Gonzalo Morales). Los desconectados del estilo paterno ponen de manifiesto vigorosa energía, profundidad de concepto, buen dibujo y severo modernismo.

También conocemos algunos de Fabio Fournier adscritos al estilo oficial. Variados artistas extranjeros le dedican singular atención al género. Algún ejemplo del alemán Alex Bierig goza de indudable riqueza pictórica -"Retrato de niña", de la colección de Juan Bansbach-. Y desde luego, su "Autorretrato" expone singular profundidad psicológica y gran dominio del dibujo. Los del español José Claro lucen correcto dibujo. El jesuita Santiago Páramo trabaja el retrato durante su permanencia en Costa Rica, al igual que el panameño Wenceslao de la Guardia. El francés Achiles Bigot es autor de una verdadera galería de presidentes y personalidades de la época...

Para Rescate del Olvido siempre será principal prioridad, dar a conocer a nuestros artistas más olvidados del país.

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