Deportes - 10/6/26 - 12:00 AM

En incertidumbres, esperamos mejorar... 

Por Gabriel Jesús Castillo

El tiempo apremia, es inmensurable y ya pasó el tic, tac, tic, tac; cada día corre más fugaz. El lapso para el debut mundialista ante Ghana ya no está en era digital, se ha convertido en un reloj de arena y la interrogante es: ¿logrará Tomás Christiansen poner el equipo a la puesta a punto para competir, logrará las mejoras necesarias?

Es cierto, el último encuentro de preparación contra Bosnia dejó buenas sensaciones en el armado del equipo, pero aún se contemplan observaciones en negativo por la falta de jugadores habituales como Adalberto "Coco" Carrasquilla y Aníbal Godoy, que sostienen el área de gestación, donde se ganan y se pierden los partidos.

Más se entra en una incertidumbre, porque los 2 volantes 5 aún trabajan diferenciado y evolucionan de forma diferente; el mismo Mister reconoce no ser doctor y menos tener una bola mágica para establecer si llegan en condición estable, sí afirmando que a Carrasquilla le está demorando más su evolución.

El fútbol siempre será la dinámica de lo impensado; ¿quién lo iba a anteponer? Que jugadores que no tenían tanta visibilidad, ni mucho menos eran referentes, lleguen con el mejor performance: Carlos Harvey, Jiovanny Ramos y Víctor Griffith; este último ni figura en la lista de los 26 elegibles para entrar al engramado.

Hay posiciones en las que todavía no se ha podido lograr el equilibrio. En los volantes de primera línea, insiste con Edgar Yoel Bárcenas, que le dificulta porque no siente la marca y se tira a la banda, y en el lateral por izquierda, que prefiere a pierna cambiada a César Blackman, en detrimento de Eric Davis y Jorge Gutiérrez, que sí son zurdos y trabajan habitualmente a nivel.

Improvisaciones y desconfianza marcada; al no cumplir las expectativas, existen dudas en el rendimiento de las estrategias del técnico y en la no respuesta de los jugadores, salvo Carlos Harvey, que ha sido polifuncional, jugando hasta 2 posiciones en un mismo partido.

Persisten las desatenciones en defensiva; se habla de que Godoy es lento y viejo, pero en recorridos cortos es puntual y ordena la línea de 3 centrales, le da solvencia y seguridad y actúa como un parabrisas por delante de ellos o lo que antes se conocía como stopper.

Al ser concluyente que el técnico como los jugadores son responsables del desempeño del equipo, ahora solo depende de ellos y que en el ‘Base Camp’ logren la cuestión y los automatismos necesarios para sacar los resultados.

La principal crítica es la inconsistencia; en todos los intervalos del partido, lo acertivo ha sido intermitente y se refleja en la falta de un progreso claro en el juego del equipo.

A pesar de algunos momentos prometedores, persisten las desatenciones defensivas, la falta de contundencia en el ataque y la incapacidad de mantener el control del partido.

Quiero cerrar el tema Kadir Barría, que siempre genera infierno y cielo, amor y odio.

Creo rotundamente que debió llevarlo en el apartado que ya lo tenía incluido de invitado.

Mis argumentos son claros, ya lo había considerado para ir y el minino de Botafogo lo había asimilado.

Él mismo, en el Aeropuerto de Río de Janeiro, me lo pronunció: "Estoy orgulloso de que me tomaran en cuenta, voy a representar a mi país".

Además, recordemos, nuestra Selección es la más vieja del Mundial; hay que hacer proceso. Tener a Barría con el equipo no es un gasto, es una inversión a futuro de un jugador todo promesa, con perfil de exportación.

Los días pasan; ahora solo esperar que los nubarones negros, que se han pisado en la Selección, desaparezcan y se diluyan las dudas.

El autor de esta columna es comentarista en Sertv Deportes.

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