Lionel Messi, del villano apuntado por fracasos a héroe
Pasaron dos décadas en las que Lionel Messi convivió con las críticas más despiadadas y el amor incondicional de una afición rendida al líder de la mejor selección argentina de la historia.
El artillero histórico de Argentina (125) confesó que la carta pública en la que anunció su retiro de Argentina la había escrito dos días después de terminar la Copa del Mundo, la sexta de su carrera. Pero explicó que no la había publicado antes por la enfermedad de su padre Jorge, quien falleció el pasado 8 de agosto.
“Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos atrás que merecen estar”, escribió Messi, de 39 años. “Dolió y duele en el alma, pero entiendo que es el momento. Les juró que siempre dejé todo”.
Messi era un adolescente que brillaba en la cantera del Barcelona y España lo tentaba para su selección cuando recibió la convocatoria de Argentina para sumarse a sus combinados juveniles.
Los primeros 16 años de Messi con Argentina estuvieron lejos de ser un idilio.
Perdió cuatro finales, la más dolorosa contra Alemania en el Mundial 2014 en Brasil. A los hinchas y a la prensa deportiva local les resultaba inentendible que aquel jugador que destacaba cada fin de semana en Barcelona y empezaba a cosechar el Balón de Oro no pudiera desplegar el mismo brillo con la Albiceleste.
Lionel Scaloni, un técnico sin pergaminos al frente de equipos profesionales, tomó el mando de la selección a fines de 2018 y promovió una renovación generacional, pero con Messi como estandarte.
El 10 levantó su primer título en el seleccionado mayor gracias a la conquista de la Copa América 2021 tras vencer a Brasil en la final en el estadio Maracaná.
El mismo grupo de jugadores le dio la tercera estrella mundial al país sudamericano en Qatar 2022, con un Messi pletórico que anotó siete goles.
