Ugandesa Nakaayi sucede a Semenya
La ugandesa Halimah Nakaayi se ciñó la corona mundial de 800 metros planos, con un tiempo de 1:58.04 en una carrera a la que faltó la sudafricana Caster Semenya, campeona anterior, que se negó a cumplir la normativa de la Iaaf en materia de hiperandrogenismo.
Nadie contaba con ella, pero Nakaayi, de 24 años, surgió incontenible en la recta para colgarse la medalla de oro, pese a los esfuerzos que hizo por detrás la estadounidense Raevyn Rogers, segunda con 1:58.18 por delante de la gran favorita, su compatriota Ajee Wilson.
Estados Unidos no gana un título global (olímpico o mundial) en 800 desde que el carismático Dave Wottle, tocado con su eterna gorra, se impuso en la final olímpica de Múnich 72, y tendrá que seguir esperando pese a que esta vez parecía tenerlo a su alcance.
La final estuvo marcada por una ausencia, la de la campeona anterior, la sudafricana Caster Semenya, que prefirió renunciar a los Mundiales antes de someterse a las nuevas reglas de la Iaaf en materia de hiperandrogenismo, que exige a las mujeres tener los niveles de testosterona por debajo de los 5 nanomoles por litro de sangre si quiere competir en categoría femenina.
Rusa hace historia
Un salto de 2.04 metros concedió a la rusa Mariya Lasitskene su tercer título mundial de altura, un logro inédito, en la cuarta jornada de los campeonatos del mundo, que coronó por segunda vez a Karsten Warholm en 400 m vallas aunque el noruego no pudo con el viejo récord mundial de Kevin Young (46.78).
Lasitskene es la única atleta de la historia que gana tres veces el título, pero tuvo que exprimirse para doblegar a la ucraniana Yaroslava Mahuchikh, que terminó saltando lo mismo que ella: 2.04.
