Abuso de dispositivos dispara problemas de concentración en escolares
Estudio realizado por la Universidad de Panamá determinó que más del 70 % de los niños que utilizan dispositivos tecnológicos durante más de seis horas al día presentan dificultades para mantener la concentración.
Una investigación realizada por la Universidad de Panamá, en la Escuela Franco Panameña Louis Pasteur, reveló que el uso excesivo de dispositivos electrónicos está asociado con problemas de concentración, impaciencia y dependencia emocional en estudiantes de primaria.
El estudio, publicado en la revista científica Enfoque (Vol. XXXVIII, N.º 34), se desarrolló mediante un muestreo estadístico estratificado con acudientes de alumnos de primero a sexto grado.
Para medir el nivel de dependencia digital se utilizó la Smartphone Addiction Scale – Short Version (SAS-SV), una escala reconocida internacionalmente para evaluar la adicción a los teléfonos inteligentes.
Uno de los principales hallazgos señala que, a medida que los niños avanzan de grado, aumenta significativamente el acceso a celulares inteligentes y computadoras, mientras que las tabletas predominan en los primeros años escolares. Aunque la muestra estuvo conformada por 73 estudiantes, se contabilizaron 252 dispositivos activos, lo que evidencia que la mayoría de los menores tiene acceso a más de una pantalla.
La investigación también determinó que más del 70 % de los niños que utilizan dispositivos tecnológicos durante más de seis horas al día presentan dificultades para mantener la concentración. Según los acudientes, estos estudiantes tienen problemas para seguir instrucciones, finalizar sus tareas escolares y sostener la lectura por periodos prolongados.
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Asimismo, el estudio identificó que, a partir de cinco horas diarias de uso, la mayoría de los menores manifiesta irritación, inquietud y molestia cuando no puede acceder a sus dispositivos electrónicos, comportamiento que los investigadores relacionan con una dependencia generada por la alta estimulación de los videojuegos y las redes sociales.
Como recomendación, los investigadores proponen aplicar la teoría de enfermería de Nola Pender, orientada a fortalecer la autorregulación del uso de la tecnología en lugar de recurrir únicamente a prohibiciones.
"Al reforzar el sentimiento de control que cada niño tiene sobre su propia vida, es posible influir en el uso que le da a la tecnología", destaca la publicación.
Los autores sostienen que, mediante intervenciones guiadas y siguiendo recomendaciones de organismos o como UNICEF, los estudiantes pueden reconocer los efectos del abuso de las pantallas y desarrollar hábitos más saludables.
"Los propios estudiantes pueden decidir por sí mismos autorregular su tiempo de conexión, priorizando el aprendizaje, la salud visual, el sueño reparador y la socialización presencial", concluye el estudio.
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