¡Balaceras y polvos aéreos! Teorías locas sobre el nuevo teleférico
Entre chistes de "bewis" y temor a los apagones, el debate sobre la cultura ciudadana está encendido respecto a la construcción y funcionamiento el teleférico en San Miguelito.
¡La gente no webea para opinar! El anuncio y desarrollo del esperado proyecto del teleférico para San Miguelito por parte del presidente José Raúl Mulino ha despertado pasiones, pero también ha causado que muchos panameños pronostiquen lo que podría suceder una vez esté en funcionamiento.
En las últimas horas, las plataformas digitales se han inundado de una combinación muy particular de humor negro, jerga del patio y un profundo escepticismo sobre cómo reaccionará la ciudadanía ante este nuevo sistema de transporte masivo.
Mientras que algunos ven la obra como una solución necesaria para la movilidad urbana y el turismo en el populoso distrito, la sección de comentarios de las principales redes sociales se ha convertido en un hervidero de escenarios ficticios (y no tan ficticios) que reflejan el día a día de la realidad panameña.
Chumeris, bewis y la "takilla" en las alturas
El ingenio y la mofa de los internautas locales no se hicieron esperar. Entre las predicciones más repetidas —y con más "Me gusta"— destacan los inevitables conflictos de barrio trasladados al cielo. Los usuarios bromean con la idea de ver a personajes de la cultura popular urbana enfrentándose en pleno viaje: “Que se va a encontrar la Zuleyka con la Yazury en el mismo vagón y que se jalan las greñas por el Yeison”, comentaba un usuario entre risas.
Otros ya visualizan las cabinas como el nuevo escenario para los conocidos "bewis" y "chumeris", prediciendo desde "balaceras entre teleféricos" y "fumaderas de kenke", hasta encuentros íntimos de alta altura bautizados por el ingenio popular como "polvos aéreos" o "escenas triple X". Tampoco faltaron quienes aseguran que las largas filas para subir al sistema no serán por necesidad de transporte, sino de puros influencers locales buscando "grabar payasadas" y buscar "la takilla".
Los grandes temores: Delincuencia, basura y los apagones
Detrás de las risas y la sátira, sin embargo, se esconde una crítica social directa a los problemas crónicos del país: la inseguridad, la falta de mantenimiento y las fallas en los servicios.
Los temores principales de los panameños se pueden resumir en cuatro puntos críticos:
- Robos en el aire: La mayor preocupación es quedar atrapados a merced de los delincuentes. “Que te roben allá arriba trepado y no podamos llamar a la policía porque no pueden subir rápido”, señala un internauta. Muchos exigen que se asigne "un policía en cada girindajo" o en los extremos para recibir a las víctimas.
- Vandalismo y "piedreros": Existe una fuerte preocupación por la infraestructura. Varios comentarios advierten que "los indigentes se van a robar los cables para cambiar el cobre" y que las paredes de los vagones terminarán llenas de nombres y grafitis.
- El fantasma de los apagones: En un país golpeado por constantes fluctuaciones eléctricas, el miedo a quedar "guindado y varado a pleno sol de la una de la tarde" si se va la luz es una constante. Algunos, de forma exagerada, bromean con que la gente preferirá "saltar al vacío" antes que soportar el calor.
- Vendedores y basura: Los usuarios ya se imaginan los vagones operando como los antiguos diablos rojos, afirmando que cada estructura tendrá "su secretario" y que no faltarán los vendedores ambulantes "en las alturas" o personas que utilicen el sistema para tirar bolsas de basura hacia las laderas y quebradas de San Miguelito.
¿Falta de cultura o puro negativismo?
Hacia el final del debate digital, algunos internautas llamaron a la reflexión ante la total ausencia de mensajes optimistas o positivos sobre la obra. Para algunos usuarios, el hecho de que solo se hable de delincuencia, cochambre y falta de civismo deja en evidencia la percepción negativa que se tiene, a veces de forma injusta, sobre las comunidades de este sector del país.
A pesar de todas estas locuras, hubo un grupo que mira con esperanzas y mucho positivismo el proyecto, esperando que le traiga un mejor calidad de vida.
Entre el morbo, la desconfianza hacia las promesas de mantenimiento gubernamentales y el inconfundible humor panameño, el teleférico de San Miguelito ya se ha convertido en el proyecto más comentado del patio antes de haber movido su primera cabina.
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