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Boris, un pelotero reclutado por Dios

Boris, un pelotero reclutado por Dios

Por: Yorlenne Morales / Crítica Impreso -

Llevar una vida exitosa en el ámbito laboral pero lejos de Dios, es sinónimo de infelicidad. Es el caso de Boris Castillo, un popular periodista deportivo de televisión con una exitosa carrera como comentarista, en su momento fue selección nacional de béisbol, pero por dentro se sentía como un sepulcro, "blanco por fuera y por dentro lleno de porquería en su vida familiar y espiritual".

Boris Castillo nos cuenta que aunque nació en Panamá se crío en Las Tablas y durante su infancia y adolescencia tenía mucha participación en la iglesia, en las catequesis, pastoral juvenil, pero posteriormente llegó a la capital a estudiar Psicología y fue ahí donde se apartó de Dios.

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"Luego de apartarme de Dios, el mundo me absorbe desde el punto de vista universitario, lo que me llevó a apartarme de la práctica habitual que tenía de participar en misa, y sólo iba a la iglesia cuando había un matrimonio o un funeral", expresó Castillo.

Manifestó que a sus 25 años de edad empezó a trabajar en TVN como comentarista deportivo, a producir programas de deportes, fue gerente de TV Max, "en ese mundo yo participaba, la fama, el caerle bien a todo el mundo, pero estaba rodeado de soberbia, orgullo, falta de humildad, lujuria, materialismo".

Ya Boris tenía su familia, pero indicó que a causa del mundo en el que se movía, ocasionó muchos problemas familiares a tal punto que casi la pierde, "casi sufro un divorcio, había mucha fiesta, malas decisiones, quería vivir como si estuviera soltero".

Pero a pesar de tenerlo todo (fama, dinero, familia), Boris se sentía solo por lo que tuvo un momento muy fuerte de tristeza por la crisis que atravesaba con su esposa y su familia. "Eso me llevó a mirar hacia atrás y ver dónde fue que perdí el rumbo de este camino de la vida y me di cuenta que por mucho dinero y fama que tuviera, no era feliz y era porque me había apartado de Dios".

"Yo me sentía solo, porque no tenía algo que yo había aprendido desde muy pequeño, de mis papás y abuela: era ese Dios en mi,".

Para su fortuna, Castillo tuvo la oportunidad de conocer a un amigo sacerdote que lo ayudó a reconciliarse con él y con Dios,"

"Pedí perdón, traté de enmendar mi error, tratar de rectificar mi vida entonces yo comencé ese proceso de sanación y en ese proceso junto con mi esposa con mi familia, ya uno siente el llamado del Señor", expresó.

Ese sacerdote es el Padre Manuel Marlo Berard, párroco de la Parroquia Nuestra Señora de la Esperanza, quien según nos cuenta Boris lo ayudó a entender que tenía que servirle a Dios, servirle a la comunidad y en la parroquia.

Boris Castillo, luego de ser llamado por Dios fue ordenado el 27 de abril de 2019 Diácono y se desempeña como director de comunicación y Marketing de la Arquidiócesis de Panamá.

Como diácono explicó que fueron 7 años de proceso de formación y 10 años de conversión para que lo ordenaran.

También fue capellán en el Centro Penitenciario El Renacer y el Centro de Cumplimiento de menores ubicada en en Las Garzas de Pacoro.

Boris Castillo, hoy un hombre entregado a Dios recomienda en estos tiempos de crisis en la que atravesamos por el Covid-19 a orar.

"En la oración tú escuchas su palabra, esa voz de aliento y más cuando lo comienzas hacer con tu pareja e hijos", expresó.

Dijo que con una comunicación constante con Dios, encontraras paz, serenidad que tanto necesitamos en este tiempo, "hay que tener mucha fe en Dios que nos enseña a cómo superar los problemas y obstáculos, yo hago mi parte y Dios hace el resto".

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