CCIAP teme golpe a las Mipymes por nuevos descuentos de Ley 226
El presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), Aurelio Barría, advirtió sobre los posibles efectos que podrían sufrir las micro, pequeñas y medianas empresas con la aplicación de nuevos descuentos contemplados en el proyecto de ley No. 226, que recientemente fue aprobado en tercer debate en la Asamblea Nacional.
“Sentimos que la medida puede ser perfeccionada en el tiempo y sostenible, porque como está puede generar perjuicios no solo para las micro, pequeñas y medianas empresas, sino para el resto de la población”, señaló Barría.
Destacó que las pequeñas empresas podrían estar obligadas a reducir sus gastos y equilibrar el impacto de los descuentos, lo que se traducirá en menos empleos y reducción de las planillas.
“Esta tienda pequeña va a tener que reducir gastos, empleos... menos empleos y planillas, para poder que los números les funcionen”, dijo. Y en un escenario más difícil, algunas empresas podrían cerrar.
Ante este escenario, el CCIAP plantea una mesa técnica para evaluar de manera detallada los impactos de estas medidas. Teniendo tres aspectos básicos a debatir: el impacto de los descuentos sobre los precios para el resto de la población, el efecto en las micro y pequeñas empresas y las consecuencias para la capacidad de recaudación del Estado.
Además, el dirigente plantea el uso de la tecnología para focalizar los beneficios a la ciudadanía.
"Hoy en día, a través de la cédula, poder tener un portal y poder focalizar esto a la población que más lo necesita", señaló en una entrevista TVN Noticias.
Asimismo, cuestionó que la iniciativa tenga un alcance amplio, colocando como ejemplo los descuentos en productos como ropa y calzado, donde, según dijo, no es posible determinar si la compra es para otra persona o para uso personal.
"Creo que es importante, nuevamente, no vetar por vetar. Es poder focalizarlo para que realmente ese beneficio pueda llegar a las personas que realmente lo necesitan", añadió.
Barría también mencionó que otra de sus preocupaciones es que, si los descuentos otorgados son reconocidos como créditos fiscales, el Estado también podría experimentar una reducción en su recaudación. Reiterando que, mediante este mecanismo, el Estado dejaría de percibir parte de los impuestos que corresponderían a las empresas que algunos comercios tendrían que pagar al Estado.