“Menos diagnóstico, más acciones”: el reto de Panamá para ser competitivo
Ahora el desafío está en mantener el ritmo, remover obstáculos y acelerar aquello que todavía permanece en proceso.
Panamá no necesita más diagnósticos. Necesita ejecución. Esa es la premisa que plantea Aurelio Barría Pino, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), al analizar los desafíos que enfrenta el país para mejorar su competitividad.
La discusión tomó fuerza durante el XVIII Foro Nacional para la Competitividad, donde Gobierno, sector privado, academia y trabajadores fueron llamados a remar sobre una misma agenda, con responsabilidades claras, métricas y seguimiento.
El planteamiento coincide con uno de los retos señalados por el Centro Nacional de Competitividad (CNC) en su segundo informe de implementación de la Estrategia Nacional de Competitividad 2024-2029: acelerar el ritmo de ejecución durante el tercer año.
Hay avances, pero toca acelerar
La Estrategia Nacional de Competitividad 2024-2029 ya establece una hoja de ruta para enfrentar los desafíos estructurales del país y promover la coordinación entre los distintos sectores.
De acuerdo con el balance citado en el planteamiento de Barría, durante el segundo año se contemplaron 32 acciones estratégicas desarrolladas mediante 285 hitos de implementación. El 50% de esas acciones estaba terminado y el 47% se encontraba en curso.
Para el tercer año, el CNC plantea precisamente acelerar la implementación y concentrar los esfuerzos en las intervenciones con mayor capacidad para transformar la productividad, la inversión y el bienestar del país.
La conclusión es que tener una estrategia no basta. El siguiente paso es convertir las acciones previstas en resultados medibles.
La competitividad se juega en temas concretos
Talento preparado para las necesidades del mercado, un Estado más ágil y digital, seguridad jurídica, infraestructura eficiente y una plataforma logística capaz de generar mayor valor son parte de los factores que inciden en la competitividad de Panamá.
El Informe Anual de Competitividad 2026 del CNC identifica precisamente fortalezas del país en conectividad, logística, infraestructura y apertura económica, pero también señala desafíos persistentes en educación, empleo, innovación, institucionalidad y desarrollo territorial.
Esos factores también inciden en la confianza. Una empresa los toma en cuenta al decidir si invierte; un turista, al escoger un destino; y un comprador internacional, al buscar proveedores.
Marca País: de la estrategia a la realidad
La Marca País es presentada por Barría como uno de los ejemplos de acciones contempladas dentro de la estrategia que ya muestran avances.
El Gobierno ha impulsado la nueva marca país “Panamá, Anfitrión del Mundo”, dentro de una agenda orientada a fortalecer la posición internacional del país y atraer inversiones.
Pero el planteamiento de Barría apunta a un aspecto adicional: la reputación que Panamá proyecta hacia afuera debe corresponder con la experiencia que ofrece dentro del país.
Reputación y competitividad van de la mano.
Cuatro sectores, una misma agenda
La coordinación entre Gobierno, sector privado, academia y trabajadores no debería quedarse en una declaración de buenas intenciones.
Cada sector tiene una responsabilidad distinta.
El Estado debe crear condiciones y ejecutar políticas. El sector privado invierte, innova y genera empleo. La academia forma talento, investiga y conecta conocimiento con las necesidades del país. Los trabajadores aportan experiencia y una visión sobre productividad, formación y empleo.
La propia Estrategia Nacional de Competitividad busca impulsar una acción coordinada entre distintos actores para fortalecer el desarrollo del país.
El reto es pasar de los acuerdos a los resultados
Panamá ya tiene una estrategia, acciones definidas y mecanismos para medir su implementación.
La competitividad no se construye únicamente con reuniones ni documentos. Requiere decisiones, coordinación y seguimiento.
Menos dispersión. Más coordinación.
Menos intención. Más acción.
Menos discurso. Más resultados.
Ese es el reto que plantea Barría: que la agenda de competitividad deje de ser únicamente una hoja de ruta y se convierta en resultados concretos para Panamá.
Etiquetas