Nacional - 20/10/26 - 07:24 AM

¿Un pedido apurado vale una vida? Hacen deliverys y la muerte los persigue

Agrupaciones coinciden en que una proporción importante de los accidentes de tránsito registrados en áreas urbanas salpica a trabajadores en ruta de entrega, empujados por el reloj y la necesidad de generar ingresos.

 

Por: Redacción / Web -

Salir a rodar cada jornada sobre dos ruedas en las arterias urbanas de Panamá se ha convertido en una ruleta rusa donde miles de repartidores de plataformas digitales arriesgan la integridad física o el sustento diario. Entre el tráfico convulso, la falta de cortesía vial, los huecos en el asfalto y la presión implícita de un algoritmo que exige entregas rápidas, el riesgo de sufrir un siniestro mortal es una amenaza constante.

Las estadísticas oficiales reflejan una realidad preocupante en las carreteras del país. De acuerdo con los informes de siniestralidad vial de la Dirección Nacional de Operaciones de Tránsito (DNOT) de la Policía Nacional y la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), las muertes de motociclistas han experimentado un repunte considerable: mientras que en el año 2024 se reportaron 30 fallecidos en moto, la cifra se elevó a 49 accidentes fatales de motorizados al cierre del año posterior. Además, la tendencia de mortalidad vial general ha registrado incrementos superiores al 17% en las carreteras panameñas.

Un vacío estadístico que oculta el drama del 'delivery'

Pese al alto impacto visual y cotidiano de colisiones que involucran a repartidores de comida y mercancías en avenidas como la Transístmico, la Vía España, la Autopista Arraiján-La Chorrera o la Vía Tocumen, no existe una cifra oficial desagregada sobre este sector.

Ni la DNOT ni la ATTT contabilizan de forma independiente a los motorizados que fallecen o resultan heridos mientras realizaban labores de delivery o reparto por aplicaciones. En los registros oficiales del Estado, todas estas víctimas son agrupadas bajo la categoría general de "conductores o pasajeros de motocicleta".

Sin embargo, voceros y agrupaciones de repartidores independientes coinciden en que una proporción importante de los accidentes de tránsito registrados en áreas urbanas salpica a trabajadores en ruta de entrega, empujados por el reloj y la necesidad de generar ingresos.

La trampa del algoritmo y la falta de cobertura

Para un repartidor, cada minuto cuenta. Esa prisa por cumplir con los tiempos de entrega se traduce con frecuencia en maniobras peligrosas: exceso de velocidad, giros intempestivos o el filtrado entre paños vehiculares congestionados.

En referencia a este tema, muchos integrantes de gremios indican que si el pedido se retrasa, la aplicación te califica mal o te quita viajes. Ellos salen a buscar el sustento de la familia, pero muchos compañeros se quedan en la calle o en una cama de hospital.

Urge fiscalización y marco legal

Organizaciones de seguridad vial y sindicatos han reiterado el llamado al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) y a la Asamblea Nacional para revisar la condición laboral de estos repartidores y exigir a las empresas de plataformas coberturas mínimas de seguro de vida y accidentes.

En este punto también se debe aclarar que una gran cantidad de ellos ha sido visto movimientos y actuaciones que tampoco ayudan mucho a mantenerse vivos. Con frecuencia hay quejas de conductores por la forma desordenada que lo hacen algunos, irrespetando las normas de tránsito y metiéndose en puntos ciegos, ya sea de camiones o autos particulares para avanzar más rápido. 

Mientras la regulación no avance y no existan registros oficiales que midan la dimensión real de esta problemática laboral en las calles, las sirenas continuarán sonando en las vías panameñas, recordando que detrás de cada pedido entregado hay una vida sobre dos ruedas expuesta al peligro.

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