Abulia Criminal
Negarle a un pueblo las medicinas y un servicio de salud pública, medianamente eficiente es el peor crimen que puede cometer cualquier gobierno.
Cuando los funcionarios adscritos a la cartera de salud no entienden que cuando no hay medicamentos, la gente muere irremediablemente, se convierten en autores y cómplices necesarios de la ineptitud asesina.
Es por ello que resulta inaceptable la excusa que dio el ministro de Salud, Miguel Mayo, que por culpa de un “virus informático”, se produjo el retraso de los trámites de registros de medicamentos.
Los panameños nos enfrentamos a una sombra perspectiva, en que no hay medicamentos en las farmacias públicas y privadas, el desabastecimiento incluyó medicinas tan comunes y necesarias como los anti hipertensivos tan necesarios para preservar la vida de nuestros adultos mayores.
Como si esto fuera poco, el hospital Santo Tomás, el sagrado elefante blanco de todos los panameños pobres, se encuentra sumido en una crisis que ha provocado un ultimátum de su personal médico: el gobierno resuelve o se van a la huelga.
Creemos que no habría huelga más justa que ésta, primero, porque los médicos no van a desamparar a los que lleguen al nosocomio al paso de la muerte; segundo, porque su objetivo es noble, dotar de medicinas e insumos al único hospital que atiende a todos sin distinción.
Que Varela se vaya desperezando y entienda que la salud del país está en crisis, antes de hablar de “migración controlada” de extranjeros o traslados de partidas para comprar pistolas Glock 9 milímetros y chalecos a los tongos, piense en la salud del pueblo.
Señor presidente, el país necesita medicina se nos mueren nuestros viejos, jóvenes y niños por la abulia criminal de los gerifaltes de la salud pública, haga algo que para eso fue electo, no para proteger allegados políticos y donantes de campañas.