Codicia y poder
“Panama Papers: codicia y poder”, bien pudiera ser el título de un melodrama hollywoodense, una historia de corrupción, bandidaje internacional y amistad, en un exótico país de América Central.
Sin duda tal libreto resulta atractivo para los mercaderes de sueños de Hollywood, empero la realidad siempre supera la ficción, porque es un hecho que el escándalo que ha dado a conocer el nombre de Panamá en los cuatro puntos cardinales, tiene todos los ingredientes de una fascinante historia de ficción, aunque dolorosamente real.
Un grupo de abogados con influencia en las altas esferas políticas gubernamentales, expertos en la creación de sociedades de papel, utilizando testaferros, las cuales son compradas por políticos extranjeros, interesados en esconder las fortunas mal habidas en sus países de origen y multimillonarios evasores de impuestos, esa sería la trama básica.
No es la primera vez que el nombre de Panamá es utilizado en una trama cinematográfica, recordemos “El Sastre de Panamá”, donde un espía inglés renegado informaba al MI-5 británico, sobre un supuesto ataque al Canal de Panamá, para que le enviaran una nómina para financiar soplones corruptos.
En la cinta “El Mundo de los Aventureros”, de 1970, Panamá es presentada como un paraíso fiscal en medio de una trama de traiciones y vicios.
Lo cierto es que este escándalo, nada ficticio, tiene un solo responsable: una firma de abogados codiciosa que sirvió de tapadera a políticos y millonarios de otros países.
Es por ello, que si no queremos quedar como un país de fantasía, debemos como ciudadanos exigir una investigación penal urgente, y que el Ministerio Público se olvide de que Fonseca Mora es amigo del actual presidente e inicie un proceso penal con allanamientos, cautelación de evidencia y medidas precautorias para que este crimen que han cometido contra el nombre de Panamá, no quede impune.
Solo así obtendremos el respeto de la comunidad internacional.