ENSA cumple en la ciudad, pero la deuda sigue en áreas apartadas
Parte de las interrupciones vienen de generación, transmisión e incluso del mercado regional.
La empresa ENSA Grupo EPM mantiene sus indicadores de calidad del servicio eléctrico dentro de los límites exigidos en zonas urbanas y suburbanas, donde vive cerca del 88% de sus clientes.
Así lo refleja el más reciente informe de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos, que mide la frecuencia y duración de los apagones.
En esas áreas, la compañía logra sostener un servicio más estable, con interrupciones por debajo de lo permitido. Los indicadores usados —frecuencia (SAIFI) y duración (SAIDI)— muestran que la operación se mantiene bajo control, impulsada por mantenimiento y mejoras en la red.
El informe también deja claro que no todo depende de la distribuidora. Parte de las interrupciones vienen de generación, transmisión e incluso del mercado regional, lo que representa cerca de un tercio de las fallas que perciben los usuarios.
Donde el panorama cambia es en las zonas rurales y de difícil acceso. Allí, aunque solo vive alrededor del 2% de los clientes, persisten problemas por la extensión de las redes, la vegetación y las condiciones climáticas. Son áreas donde el servicio sigue siendo más vulnerable.
Desde la empresa aseguran que continúan invirtiendo en modernización, nuevas subestaciones y tecnología de red inteligente para responder más rápido ante fallas. Aun así, reconocen que hay puntos donde el servicio necesita mejorar.
Al cierre de 2025, ENSA atiende a más de 567 mil clientes en regiones como Panamá Este, Colón, Darién, Guna Yala y áreas insulares, en medio de una demanda que sigue creciendo.
