¿Cuándo?
Al ver basura contaminando la bahía de Panamá, que es llevada por varios ríos de la ciudad, me pregunté ¿cuándo terminarán el costoso proyecto de saneamiento de la bahía? Mi mente se fue por el "túnel del tiempo". Eran los años setenta. Como periodista fui a una conferencia de prensa. Unos técnicos y empresarios del Brasil ofrecían sistemas para sanear la bahía, que eran poco costosos en realidad. Nos dijeron que había que instalar unos filtros en pequeñas represas a la salida de los ríos y desagües que contaminan la bahía.
Insistieron que los filtros eran de fácil mantenimiento. El sedimento que se recogería podría usarse en abonos, lo que bajaría los costos. Cada filtro costaba medio millón de dólares de esa época. Se calculaba que habría que instalar poco más de veinte en ríos y alcantarillas. Llamó la atención el estudio que hicieron sobre nuestra bahía. Dijeron que las mareas que hay allí son fuertes. Con una limpieza adecuada y el control de las aguas sucias, en unos seis meses se podría tener una bahía bastante limpia. Respecto a la lama, era fácil de recoger con tractores en las horas de la marea baja.
Añadieron que también se podrían hacer cañerías de agua sucia de más de cinco kilómetros de distancia, para botar lejos de la costa las aguas negras que por acción de la naturaleza del mar no regresarían a la playa. No recuerdo qué explicación dieron sobre el sistema que usa la poblada ciudad de Río de Janeiro en Brasil. Sus playas de aguas limpias son un atractivo mundial para millones de turistas extranjeros y nacionales. Como sucedió con un proyecto de los alemanes hace años, de hacer electricidad quemando la basura de Chiriquí y Veraguas, estas "maravillosas" propuestas quedaron en el olvido...
En los años 50 y 60 del siglo pasado muchos nos bañamos en esa bahía. Recuerdo los chapuzones en Panamá Viejo, frente a la Contraloría y en San Francisco. Los fines de semana algunos panameños iban de “picnic” a esa playa. También se recogían almejas y moluscos que eran consumidos sin problemas de salud. Igual sucedía con ríos como Juan Díaz, Río Abajo, Tocumen, etc. Tenemos que aceptar que hay panameños cochinos que ensucian nuestros ríos y playas. Al saber que se han gastado cerca de mil millones de dólares en el saneamiento de la bahía, la pregunta del millón es ¿cuándo podremos bañarnos en esa bahía?