Luchó por vivir, pero las heridas de su hijo le ganaron
El hecho ocurrió en Chiriquí cuando un joven de 25 años apuñala a su madre y le prende fuego.
Tras luchar por su vida durante casi cuatro meses, la mujer de 61 años que fue brutalmente agredida por su propio hijo en el Hospital Regional Rafael Hernández, finalmente falleció debido a la gravedad de las lesiones sufridas. Su muerte ocurrió el viernes 1 de mayo.
El calvario de esta madre comenzó la noche del 24 de enero de 2026 en la barriada Villa Nareth cuando la hija de la víctima llegó a la vivienda cerca de las 10:00 p.m. y se encontró con una escena de pesadilla: su madre yacía en el suelo, apuñalada con una tijera.
El agresor, su propio hijo, no solo la hirió de forma sañuda, sino que le metió candela. Todo indica que el sujeto buscaba asegurar un final fatal; si no moría por las heridas de la tijera, el incendio debía terminar el trabajo.
Tras cometer el hecho, el joven escapó del lugar, dejando a su madre entre las llamas y la agonía, pero fue capturado días depués-
La mujer fue trasladada de urgencia al hospital en David, donde permaneció luchando por su vida. Sin embargo, este 1 de mayo se confirmó su muerte. El agresor, quien fue capturado días después tras intentar ocultarse cerca del río David, ahora enfrenta una situación legal mucho más severa.
Con este desenlace, el Ministerio Público ha tomado las riendas de la investigación para establecer qué detonó esta agresión filial. Lo que comenzó como un reporte de violencia doméstica ha escalado a un crimen consumado, dejando una profunda herida en la comunidad chiricana.
