De qué cuero salen más correas
En eso del anteproyecto de ley N.°61 de Educación Sexual y Reproductiva, promovido por el flamante doctor Crispiano Adames, hay dos frentes perfectamente identificados, los del SÍ y los del NO.
Lo interesante de todo esto es que en sendas actividades multitudinarias recientes, ambos grupos midieron fuerzas y demostraron de qué cuero salen más correas.
En la marcha del pasado 13 de julio, que convocó entre otros a más de 15 mil simpatizantes de la fe católica y evangélica, se evidenció que el pueblo rechaza la referida iniciativa legal por considerarla contraproducente y hasta cierto punto amoral.
Para la Coalición por la Vida y la Familia y miembros de los distintos sectores de la sociedad civil, el anteproyecto de ley N.°61 promueve subterráneamente la ideología del género y les da la potestad a los menores de tener relaciones sexuales.
Por su parte, la concentración del pasado lunes, en la que participaron unos 500 activistas, reunió a grupos y organizaciones detrás de las cuales se manejan algunos movimientos que defienden derechos de sectores minoritarios, como los homosexuales y ateos, entre otros.
En medio de todo este torbellino de ideas y pensamientos, surgen las figuras de Amparo Medina, exfuncionaria del Fondo de Población de las Naciones Unidas, y de Candy Pamela González Arosemena, el primer transexual que logró cambiar su nombre en Panamá.
Para los que promueven el SÍ al anteproyecto de ley N.°61, el mismo le brindará a la juventud mayores oportunidades, detendrá la violencia contra la mujer y los embarazos precoces.
Sin embargo, sus adversarios consideran que detrás de estos conceptos se mueven organizaciones de Europa y Estados Unidos lideradas por gente con influencias en los Gobiernos y otros sectores de poder, con ideas distorsionadas de la sexualidad, que buscan afectar la conciencia de los menores en el mundo.
Lo cierto es que la medición de fuerzas mostró que la iniciativa del diputado del PRD es impopular y que del cuero de los del NO salieron más correas.