Favor con favor se paga
Redacción
El nombramiento de la jovencita Kenia García Córdoba, cónyuge de Ricardo Pinilla, hijo del presidente del Tribunal Electoral (TE), Erasmo Pinilla, pone al descubierto –por decir lo menos- una intolerable conducta antiética del mencionado magistrado, quien históricamente ha utilizado el cargo para nombrar a número plural de familiares en puestos públicos.
Pero también pone al descubierto la falta de imparcialidad y transparencia del organismo que precisamente es el encargado de velar por la pureza del sufragio.
Los magistrados electorales se han empeñado en impedir –infructuosamente- que el partido Cambio Democrático (CD) aumente su fuerza legislativa, y se han dado a la tarea de acoger las más temerarias impugnaciones contra los candidatos de este colectivo.
Pero como decimos en buen panameño “les salió el tiro por la culata”, porque los candidatos CD están ganando. Además, la pregunta que quedaba en el aire, ha sido resuelta, ¿por qué ese favoritismo del TE hacia el actual gobierno? El nombramiento de la nuera de Pinilla como cónsul en Tampa nos da la respuesta: “favor se paga con favor”.
Pero allí no termina todo. El magistrado Valdés no ha ocultado su deseo de permanecer en el cargo por 10 años más, lo que implica que acumularía 25 años como magistrado. Esto es intolerable y escandaloso, pero no imposible.
Resulta que el actual gobierno se ha mostrado muy complaciente con estos magistrados y habría que ver qué componenda oculta hay.
Ya el exmandatario Ricardo Martinelli adelantó información de lo que podría ser un monstruoso fraude electoral a través de su sistema electrónico de Transmisión Extraoficial de Resultados.
La ciudadanía debe de estar alerta ante las actividades non santas de estos magistrados, que en vez de vigilar la pureza de nuestro sistema electoral, andan a la caza de cargos para sí y sus familiares.