La mentira
Muchas parejas se separan porque no pueden perdonar la mentira y les cuesta mas reconciliarse que haber perdonado una infidelidad que fue confesada. La mentira, lleva los matrimonios a crisis mayores de las que se darían si hubieran sido honestos el uno con el otro. No hay peor pesadilla para un hombre o una mujer que vivir enredado en una telaraña de mentiras.
La mentira exige del ser humano fingir una personalidad que no es la propia y las personas se exponen constantemente a ser descubiertas y que la capa exterior falsa que los cubre se resquebraje en cualquier momento.
El mentiroso(a) es cobarde pues no puede enfrentar las consecuencias que traerían a su vida el decir la verdad. Desconfía de si mismo y de su capacidad y por eso inventa excusas y trabaja el doble elaborando mentiras que tarde o temprano saldrán al descubierto.
Las personas que mienten compulsivamente tienen un trastorno de personalidad serio que se conoce como seudología fantástica o sea crean un personaje con tal de ser admirados, amados, y aceptados por las personas con las que les interesa aparentar ser lo que no son.
La mentira solo tiene un propósito y este es el de engañar para evitar la pérdida de una relación, de un trabajo, de una amistad y no sentir la frustración.
La meta del mentiroso es esconderse detrás de la verdad para ser aceptado y tener credibilidad ante los demás.
La persona que miente desea aparentar una falsa imagen ante los demás para conseguir lo que no puede obtener siendo quien realmente es.
Es una persona con baja auto estima quien no le gusta como es y por eso recurre a la mentira para mejorar su imagen ante los demás.