La vi nacer, y la tuve entre mis brazos
En este mensaje, tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» en nuestro sitio www.conciencia.net:
«Hace un año me enteré de que iba a ser padre... Pero antes de que [mi novia] me diera la noticia, tuvimos una gran pelea y nos distanciamos cinco meses... Fruto del dolor y [de] la pena, encontré a otra mujer que me acompañó y me ayudó. Prometí cuidarla [a ella y a su hija], y... me casé...
»Cuando recibí la noticia de que iba a ser padre... me encontré entre [la espada y la pared]. Tenía... la responsabilidad de un bebé y la responsabilidad de un matrimonio. Tuve que tomar decisiones, y opté por velar por mi matrimonio. [Pero] no abandoné a mi hija. Yo la vi nacer, y la tuve entre mis brazos...
»En la actualidad, mi esposa no desea que yo tenga ninguna relación con la madre ni con la niña. Me prohibió verla o siquiera saber su estado... ¿Qué puedo hacer para que ella comprenda que está en un error y que la niña... no tiene la culpa de lo que pasó y que es parte de nuestra familia?».
Este es el consejo que le dio mi esposa:
«Estimado amigo:
»Pregúntele a su esposa si a ella le gustaría tener que abandonar a su propia hija para que ustedes dos pudieran comenzar solos su vida de casados... Si ella no está dispuesta a abandonar a su propia hija, ¿por qué tendría que hacerlo usted? ... La hija de ella y la de usted... fueron concebidas en relaciones que tuvieron ustedes antes de conocerse. Y las dos merecen el mismo trato, como parte de la familia.
»Su esposa se siente amenazada por la presencia de su exnovia, así que es obvio que usted debe limitar el contacto que tenga con la madre de su hija. No hable con ella ni la vea sino solo en presencia de su esposa... Hágale saber a su esposa que si ella puede ser cordial con la madre de su hija, entonces no habrá razón alguna por la que usted vuelva a hablar con ella o a verla a no ser que su esposa esté presente...
»Si usted no hubiera tenido una relación sexual antes de casarse, habría evitado todo esto... Cualquiera que opte por tener una relación sexual fuera del matrimonio bien pudiera algún día encontrarse en una situación parecida a la suya. Solo tenemos que creer que Jesucristo murió en la cruz por nuestros pecados y pedirle que quite nuestros pecados y sea el Señor de nuestra vida. Cuando Él nos perdona y llega a ser nuestro mejor Amigo, quita las consecuencias eternas y a la vez nos da el poder para tomar mejores decisiones en el futuro».