Modernismo
En los años setenta del siglo pasado las televisoras tenían mucha influencia de empresas de Estados Unidos. Por eso se copiaban programas y formatos extranjeros, que no siempre gustaban a los panameños de la época. Un caso notorio fue hacer un noticiero en la mañana que el público rechazó. Donde hubo éxito fue en el segmento del tiempo, que antes interesaba a pocos. Aquí simplemente hay estación seca y lluviosa. La información técnica se lograba de una oficina gringa del Canal. Conocí casos en que se inventaba el estado del tiempo con solo mirar las nubes por la ventana.
Como era un éxito conocer las condiciones del tiempo en Estados Unidos, copiamos algunos recursos que utilizaba la televisión de allá. Así surgió la idea de poner jóvenes simpáticas, bien vestidas y maquilladas a hablar del tiempo. Muchas personas comenzaron a ver esto por admirar a las chicas, que por cierto únicamente repetían lo que les escribían pues no tenían idea de asuntos meteorológicos. Los tiempos han cambiado y el modernismo de nuestro público ha permitido extensos noticieros en la mañana. Ahora se habla de las condiciones del tiempo con personas expertas en la materia.
Otro modernismo de la televisión de esa época fue el color, que aumentó la sintonía. Muchos se endeudaron para comprar aparatos de TV a colores. También apareció el sonido en las noticias, poniendo fin a la televisión muda. Ahora uno escuchaba de viva voz los acontecimientos. Pero la cámara costaba miles de dólares y había que cuidarla. Solamente se usaba con altos funcionarios del gobierno. Cuando trabajé en la TV logré que se entrevistara de viva voz a un campeón mundial de boxeo, lo que no gustó a varios que señalaron que era un mal uso de la costosa cámara y que lo que dirían los deportistas eran babosadas. Conseguí que se usara con ciertos personajes del deporte y rompí la exclusividad del sonido para altos funcionarios.
Igualmente en esa época se le daba poca atención a los corresponsales televisivos del interior. La mayoría de ellos no sabían de Periodismo y hacían esfuerzos porque aparecieran informaciones más allá del puente en las televisoras de la capital. Menos mal que ahora esta labor es realizada por profesionales de la noticia, que son respetados y apreciados por el público. Algo que no ha cambiado es hacer del último informativo de la noche, un resumen del noticiero estelar. En aquella época se logró que este espacio tuviese sus propias noticias, como complemento de las que ya había visto la gente antes. ¿Es la televisión actual la que el pueblo panameño se merece?...