Navidad
Esta es la época más propicia para seguir con entusiasmo el mensaje del papa Francisco que hace énfasis en la fuerza de la oración.
“No se olviden de rezar por mí”, pide su santidad a los fieles en sus encuentros multitudinarios porque ahí descansa su estrategia para combatir el mal.
El poder de la oración es un encuentro personal con Dios, que permite al clero enfrentar las tentaciones y encontrar la sabiduría para orientar al rebaño del Señor.
La oración del papa Francisco ha producido el milagro para que China y Rusia aprobaran la resolución de ayuda humanitaria de las Naciones Unidas para darle una salida a la situación en Alepo en Siria.
“Tras el rezo del Ángelus, el papa Francisco recordó a las víctimas de la guerra en Siria, en especial a los afectados por los combates en la ciudad de Alepo y pidió el fin de la violencia”.
“Hoy nos sentimos cercanos, especialmente en la oración, a la gente de Alepo. No podemos olvidar que Alepo es una ciudad en la que hay personas: familias, niños, ancianos, enfermos…”, señaló el santo padre.
Nadie con sentimientos cristianos puede olvidar los testimonios sobre la situación de los niños de Alepo, que envían mensajes al mundo porque quieren una Navidad en Paz.
“Los niños de Alepo ya no tienen lágrimas para llorar involucrados en ese escenario trágico de la guerra”, describe un corresponsal.
El prelado dijo que la guerra no son solo números o movimientos de tropas, sino efectos dramáticos sobre la población.